Nutriendo el futuro

por Fred Asamoah Mireku y Fueanglada Songmanee

392

popularidad

Fred Asamoah Mireku

Fred Asamoah Mireku es director y coordinador de Ciencia/Tecnología de Comunicaciones Internacionales además de funcionario de bienestar en el Servicio de Educación de Ghana, en Amasaman, una ciudad en las afueras de Accra.

Fueanglada Songmanee

Fueanglada Songmanee es profesora en la escuela Khongchiam Wittayakhom en el distrito de Khong Chiam, en la provincia de Ubon Ratchathani, en el sudeste de Tailandia.

¿Qué los llevó a convertirse en profesores?

Fred: Desde mi infancia, siempre he anhelado compartir con los demás cualquier conocimiento que pueda llegar a adquirir. Creo que nací con un talento para la enseñanza: cuando era pequeño, solía reunir a mis amigos alrededor mío y les enseñaba lo que había aprendido en la escuela. A medida que fui creciendo, mi interés por la enseñanza como profesión se desarrolló, y finalmente decidí convertirme en educador.

Fueanglada: Me inspiré en mi madre, quien tenía un profundo respeto por la profesión docente, y también en el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, quien alienta a las personas a reconocer el valor de cada individuo. Estas influencias finalmente me condujeron a la determinación de convertirme en educadora.

¿Cómo ven su papel como educadores?

artículo relacionado Compartiendo mundos Compartiendo mundos por  Kathryn Ricketts,  Estados Unidos Kathryn Ricketts describe cómo su trabajo con niños con autismo está basado en compartir sus realidades y en percibir la naturaleza de Buda inherente en ellos. Fred: La enseñanza es una vocación sagrada. Veo que mi función proporciona la base necesaria sobre la cual los estudiantes desarrollarán sus vidas. Mi propio crecimiento y desarrollo son esenciales para esto. Necesito poner mi corazón en mi trabajo para poder inspirar a mis alumnos, así como tener sentido de la responsabilidad y compasión por su bienestar. En definitiva, mi función es ayudar a los estudiantes a que crezcan y a que despierten a su potencial inherente y a la dignidad de toda vida. Quiero ayudarlos a elevar su autoestima.

Fueanglada: Los nuevos desarrollos afectan constantemente a la educación: cambios sociales y culturales, nuevos métodos de enseñanza, cambios en la administración de la educación así como las modernas tecnologías de la comunicación. Todos ellos pueden tener un impacto tanto positivo como negativo en los estudiantes. Esta es la razón por la cual los profesores tienen un papel tan importante a la hora de ayudar a los estudiantes a obtener el máximo provecho de su educación.

Pienso que la enseñanza es una profesión realmente noble. Los docentes se encuentran en la posición única de forjar personas capaces que serán los responsables del desarrollo futuro de la sociedad, y yo me comprometo a ser parte de este esfuerzo.

¿Cómo motivan a los estudiantes que puedan no estar interesados en aprender?

Fueanglada: Intento ayudarlos a comprender el concepto de causa y efecto para que puedan ver cómo sus acciones de hoy moldearán el futuro. Intento infundir en mis alumnos un sentido de propósito, recordándoles que cada uno de ellos tiene una misión única en la vida. También los aliento a que hagan su “revolución humana” para realizar cambios positivos en sus vidas, a fin de hacer emerger su potencial interno.

Fred: Me esfuerzo por entablar un diálogo con mis alumnos para poder comprenderlos mejor y así hacer todo lo posible por ser empático y compasivo. En estos diálogos, trato de explicarles las ventajas de aprender y les ayudo a hacer la conexión entre la teoría y la práctica a través de demostraciones prácticas. También fomento los debates en grupo e incorporo el humor y la diversión. Sobre todo, trato de influenciar positivamente a los estudiantes a través de mi propia actitud y comportamiento.

¿Cómo se mantienen motivados?

Fred: Mantener la motivación, especialmente en la profesión docente, es uno de los mayores desafíos, especialmente cuando se trabaja con estudiantes que no están interesados en aprender, son rebeldes o tienen dificultades de aprendizaje. Existen también desafíos organizativos.

Un profesor con los alumnos en Ghana

Me apoyo mucho en mi práctica budista diaria y en los escritos del presidente de la SGI, Ikeda. Me han alentado estas palabras: “Lo principal es estar orgulloso de lo que haces, vivir fiel a ti mismo”, y “en última instancia, lo que importa es tu intención”. Además, hacer el esfuerzo de realizar actividades extracurriculares con los demás profesores me ayuda a mantenerme motivado.

Fueanglada: Leo las orientaciones del presidente de la SGI, Ikeda, e intento aplicarlas en mi vida diaria, haciendo todo lo posible por mantener un espíritu invencible. Pase lo que pase, estoy firmemente decidida a esforzarme al máximo por llevar a cabo mi misión como profesora.

¿Pueden citar tres atributos importantes en un buen profesor?

Fred: A través de mis muchos años de enseñanza, he llegado a comprender que los educadores deben tener su propio sentido de la responsabilidad y de la compasión; deben tratar sinceramente de ayudar a sus alumnos, incluso a expensas de su propio tiempo. En segundo lugar, es importante que los profesores tengan empatía, tratando siempre, en la medida de lo posible, de entender a los estudiantes poniéndose en su lugar. Por último, los docentes deben trabajar continuamente en su propio crecimiento y desarrollo, lo que en sí mismo es un esfuerzo comprometido por ayudar a los estudiantes a crecer.

Fueanglada: Los educadores deben albergar amor, compasión y cuidados para ayudar, apoyar y alentar a sus estudiantes. Deben esforzarse al máximo de sus capacidades para motivar sincera e imparcialmente a sus alumnos a que aprendan y desarrollen habilidades y buen carácter. Y los educadores deben dar un buen ejemplo a través del pensamiento, las palabras y las acciones.

¿De qué modo les ha influenciado su práctica budista como docentes?

Fueanglada: Mi práctica budista me ha ayudado a ver mi verdadero potencial, experimentar mi revolución humana y crear vínculos de amistad con otras personas, así como compartir felicidad, esperanza y aliento con quienes me rodean. Ser docente me permite demostrar este potencial al completo. También quiero ayudar a que cada persona con la que entre en contacto reconozca el valor de la vida humana.

Una profesora con los alumnos en Tailandia

Fred: El budismo nos enseña cómo activar nuestro potencial inherente para superar el sufrimiento y ser felices, mientras ayudamos a otros a hacer lo mismo. Aplico los principios budistas, en la medida de mis posibilidades, a todos los aspectos de mi trabajo como educador.

El budismo enseña que todos los seres, sin excepción, poseen el potencial de ser felices, de iluminarse. Esto me ha animado a tratar a todos mis alumnos con reverencia, independientemente de sus circunstancias individuales.

Mi práctica budista también me ha ayudado a darme cuenta de que la influencia que tengo en mis alumnos alcanza hasta un futuro muy lejano, hasta la eternidad. También me ha enseñado que estoy interconectado con mi entorno y que cuando yo cambie, mi entorno cambiará.

¿Cuál es el aspecto más gratificante de su trabajo?

Fred: Recibir reacciones inmediatas positivas con respecto a una lección que he impartido, o ver como un alumno al que he enseñado triunfa en la vida... Por ejemplo, hay un antiguo alumno mío que no se tomaba las clases en serio. Hice un esfuerzo especial para alentarlo y ahora él me llama de vez en cuando para expresarme su gratitud. Otro estudiante cumplió su sueño de convertirse en farmacéutico a través de mi orientación y aliento.

Fueanglada: Me gusta poder ayudar a formar personas capaces y contribuir al desarrollo de la sociedad. Tengo una profesión que me permite desarrollar continuamente mi potencial y ser un buen modelo a seguir para los demás, ¡qué podría haber más gratificante!

[Cortesía SGI Quarterly, edición de octubre de 2015]

─── otros artículos ───

Nuestro mensaje

arriba