La educación: un potencial transformador

por María Guajardo, Japón (Estados Unidos)

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María Guajardo, de la Universidad Soka, considera la conexión entre la educación y el empoderamiento.

Niños de la región de la selva amazónica en el este de Ecuador [© Dieter Telemans / Panos Pictures / Uniphoto Prensa]Niños de la región de la selva amazónica en el este de Ecuador [© Dieter Telemans / Panos Pictures / Uniphoto Prensa]

El empoderamiento es el esfuerzo humano por fomentar el ilimitado potencial inherente a nuestras vidas. ¿Cómo se abre, descubre y revela el camino del empoderamiento? La educación es una forma de abrir este camino.

La educación formal es el pasaporte para muchos niños, niñas y jóvenes al conocimiento y la comprensión de sí mismos. Sin embargo, para millones de niños y niñas, la educación formal resulta inalcanzable. A medida que experimentamos la globalización del mundo, la distancia entre y aquel pequeño o aquella pequeña sin acceso a la educación se hace cada vez menor. Esta proximidad comenzará a afectar nuestras vidas: las de ellos y la mía. No se puede ignorar el hecho de que individuos a quienes se veía como "los otros" ahora son parte de nuestro mundo a diario a través de las noticias internacionales, la continua expansión de los mercados o las redes sociales e internet. Esta proximidad nos impide darles la espalda.

Para los niños y las niñas pobres y de minorías étnicas, continúa existiendo la esperanza en que la educación sea el pasaporte a un futuro mejor. Esta es la promesa con que me crie y en que creí cuando era pequeña, como hija de padres inmigrantes que no sabían leer ni escribir y cuya lucha revelaba la invisibilidad que genera la falta de una educación académica. Siendo una niña mejicana pobre que crecía en los Estados Unidos, me sentía invisible. Yo era "la otra". Como cualquier niña, yo, también, deseaba crecer y florecer. La educación demostró ser el camino que me permitió descubrir mis habilidades; alimentó mi curiosidad y definió mi pasión por la justicia. La educación fue un poderoso catalizador.

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Convirtiendo lo invisible en visible

La educación puede convertir lo invisible en visible de la misma manera que el empoderamiento transforma la impotencia. La educación que puede hacer saltar la chispa de esa transformación, que puede encender la pasión en una persona, es educación capaz de transformar el mundo. Con nuestras vidas cada vez más entrelazadas e interconectadas globalmente, el fomento de una educación humanista como esta se vuelve aún más vital. La relación entre la educación y el empoderamiento es compleja. En los mejores casos, una alimenta al otro. En los peores, las definiciones limitadas de la educación, que pueden confinarnos a papeles prescritos que menosprecian lo que somos, sirven para desconectarlos.

Como decana de la Facultad Internacional de Humanidades de la Universidad Soka, mi objetivo es fortalecer la conexión entre la educación y el empoderamiento. Este objetivo viene impulsado por la visión de mi universidad: revelar el potencial de cada estudiante. El fundador de la Universidad Soka, Daisaku Ikeda, afirma: "El mayor recurso que tiene la humanidad reside en la propia vida. Este tesoro puede ser extraído y desarrollado sin fin. Creer en la juventud y animarla, haciendo surgir su sabiduría y fuerza: este es el desafío y el propósito de la educación". Su perspectiva como filósofo budista cuyo propósito humanista es el de creer en las personas a su alrededor y animarlas refleja acertadamente el poder de la transformación interior. Escribe: "Una gran revolución humana en la vida de una persona puede cambiar el destino de la humanidad y de nuestro planeta".

Esta perspectiva sobre el empoderamiento y el propósito de la educación parte de una relación compleja, y la hace crecer hasta un plano más amplio que no está limitado por la escasez económica o las restricciones medioambientales. Anima a las personas a reconocer su poder y a utilizarlo para un propósito mayor, un propósito con un valor capaz de desencadenar una transformación de nuestro medio ambiente. Este es el regalo que nos confiere la educación si tenemos el valor de hacer nuestra esta posibilidad. En la Universidad Soka, considero que mi trabajo es educar a la futura generación de líderes mundiales, una nueva generación de jóvenes líderes que serán valerosos en sus esfuerzos por transformar su entorno.

Agentes de Cambio: Las personas empoderadas

Una escuela primaria en Quito, Ecuador: la educación que despierta una transformación interna es una poderosa fuente de empoderamiento [© Dieter Telemans / Panos Pictures / Uniphoto Prensa]Una escuela primaria en Quito, Ecuador: la educación que despierta una transformación interna es una poderosa fuente de empoderamiento [© Dieter Telemans / Panos Pictures / Uniphoto Prensa]

Cambiar el destino de la humanidad para mejor es posible, paso a paso, persona a persona. Estamos siendo testigos de cómo individuos empoderados transforman el mundo en varios campos y sectores. Su valor para crear está cimentando nuevos caminos para la humanidad. Una de las personas cuyo trabajo ilustra mejor este concepto es, en mi opinión, Shahzia Sikander, una artista visual de origen pakistaní. Como mujer cuyo trabajo rebasa muchas fronteras y está en continuo desarrollo, comenta: "me sentí empoderada, y fue precisamente esa inspiración aquello a lo que me aferré y lo me permitió continuar asumiendo riesgos y transformar mi trabajo durante más de dos décadas". Habla de una inspiración que alimenta el valor para asumir riesgos y transformarnos a nosotros mismos, y que nos permite crear un nuevo futuro, una nueva perspectiva, una nueva obra de arte.

El empoderamiento desencadena nuestro potencial interior y hace manifestarse nuestro verdadero yo. Daisaku Ikeda lo describe cuando afirma: "Para llevar una vida en la que nos sintamos inspirados y que pueda inspirar a los demás, nuestros corazones tienen que estar vivos; tienen que estar llenos de pasión y entusiasmo. Para conseguirlo, necesitamos valor para vivir fieles a nosotros mismos. En lugar de tomar prestado de otras personas o de imitarlas, necesitamos convicción para ser capaces de pensar por nosotros mismos y para entrar en acción por medio de nuestro propio sentido de la responsabilidad".

artículo relacionado Por la solidaridad mundial en aras de la abolición nuclear (8 de septiembre de 2009) por  Daisaku Ikeda, Presidente de la Soka Gakkai Internacional In his Nuclear Abolition Proposal released on September 8, 2009, SGI President Ikeda suggests a five-part plan towards creating a foundation for a world without nuclear weapons. La educación puede propulsarnos en este camino de empoderamiento. Uno tras otro, empoderados para transformarnos a nosotros mismos y a nuestro medio ambiente, nos convertimos en la masa crítica del cambio. Los individuos empoderados, valientes y creativos son el capital humano del cambio y la esperanza del futuro. Nuestros niños, niñas y jóvenes son nuestro enlace con el futuro. ¿Cómo podemos responder de la mejor forma a sus esperanzas y sus sueños entonces? Reconociendo, honrando y promocionando la educación, que puede hacer florecer el rico potencial de sus vidas: ricas, pobres, mestizas, blancas, masculinas, femeninas.

Somos seres humanos, "capital creativo" procedente de diversas comunidades que viven en un mundo que cambia rápidamente. El ejemplo de Sikander nos anima a pensar creativamente y responder a las complejas realidades de hoy en día. Este es el mismo desafío que se presenta a nuestros estudiantes en la Universidad Soka. Se están preparando para los trabajos del futuro, ¡trabajos que aún no existen!

La doctora Linda Sánchez del Campus Global de la Universidad del Estado de Colorado afirma que el propósito de la educación en el futuro debería ser el fortalecimiento de las interconexiones globales que desafían las fronteras culturales y políticas, fronteras que son temporales. La educación nos permitirá imaginar nuevas realidades interconectadas. Nuestro mundo cambiante nos hará enfrentarnos a desafíos a escala global. Estos son los desafíos a los que quiero hacer frente con valor y creatividad, junto con aquellas personas que ya no se sienten invisibles. Y si bien ya no soy esa niña pequeña que se sentía invisible, me doy cuenta de que hay muchas y muchos que todavía no han logrado el acceso a su potencial interior.

Los desafíos de nuestra época nos llaman a ser el "capital creativo" que cree el acceso directo a una educación empoderadora que nos permita, individualmente y como comunidad global, vencer hasta en la más difícil de las circunstancias. No permitamos que ninguna niña permanezca invisible. No permitamos que ningún adolescente se sienta impotente. Abramos un camino al empoderamiento a través de la educación.


[© Wayne Armstrong][© Wayne Armstrong]

María Guajardo es la decana de la Facultad Internacional de Humanidades de la Universidad Soka en Japón. Anteriormente fue directora ejecutiva de la Oficina del Alcalde para la Educación y la Infancia en Denver, Colorado. Es licenciada por la Universidad de Harvard y doctora por la Universidad de Denver.

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