Una reacción en cadena

por Daisaku Ikeda, Presidente de la Soka Gakkai Internacional

116

popularidad

Los siguientes textos son extractos de la propuesta de paz de 2015 del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, “ Un compromiso colectivo para un futuro más humano: eliminar la miseria de la Tierra” . El texto completo está disponible en: https://www.sgi.org/es/acerca-de-nosotros/propuestas-del-presidente-ikeda/propuesta-de-paz-2015.html

[© Kingmond Young] Reunión de diálogo en San Francisco, CA [© Kingmond Young]

Una de las enseñanzas clave de Shakyamuni es la idea del origen dependiente, que explica que el mundo está vinculado por una trama de interrelaciones entre todos los seres. Sin embagro, esa naturaleza interrelacionada solo se torna palpable cuando percibimos y atesoramos en los demás la misma dignidad preciada e insoslayable que le asignamos a nuestra propia vida. En ese momento, las lágrimas y las sonrisas que fluyen de vida a vida encienden en nosotros y en los otros el valiente deseo de vivir.

Quisiera hacer referencia a las ideas del psicólogo Erik. H. Erikson (1902-1994), en mi tratamiento de las posibilidades infinitas que encierra la enseñanza del origen dependiente; entre ellas, la capacidad de autoempoderamiento que permite a las personas agobiadas por el sufrimiento iluminar su comunidad y la sociedad con la luz de su dignidad interior.

La primera de las ideas de Erikson que voy a citar se refiere a que «el hombre maduro necesita sentirse necesitado». Esto indica, a mi entender, que cualquiera fuere nuestro estado, mientras nos sintamos necesarios existirá en nosotros el deseo de responder. Ese deseo activa las facultades interiores de la vida y mantiene encendida en nosotros la llama de la dignidad humana.

Esto me hace recordar el ejemplo de Elise Boulding, a quien antes cité, y la forma en que ella vivió la última etapa de su vida.

Cuando el paso de los años agravó su estado de salud, tuvo que ser internada en una residencia asistencial. Y sin embargo, a pesar de las limitaciones, lo que la motivaba era pensar que había algo en lo cual podía ser útil cada día. Según recuerda el doctor Kevin Clements, uno de sus discípulos, esta notable académica encontraba la posibilidad de hacer el bien a los demás a través de sonreír, de ofrecer palabras de elogio o de agradecer la amable atención del personal médico que la cuidaba. Hasta el último momento antes de morir, siguió recibiendo a los visitantes con un magnífico espíritu de hospitalidad. Como demuestra el caso de la doctora Boulding, siempre podemos mantener activa esa red de vínculos que nos unen a los demás y, con esta disposición, ofrecer momentos de genuina felicidad a los que nos rodean, haciendo resplandecer mucho más aún nuestra humanidad interior. Esos momentos se convierten en el registro vivo de nuestro ser, recreados en el corazón de nuestros seres queridos y en nuestra propia memoria.

Reformular el sentido

Otra idea que propone Erikson es que el esfuerzo por reformular el sentido de nuestra vida evita que el sufrimiento se propague y genere círculos destructivos. No podemos rehacer lo que vivimos. Pero, al relatar a los demás los pasos que nos han llevado hasta el instante actual, podemos reformular el significado de los hechos pasados. Erikson encuentra en esto una fuente de esperanza.

artículo relacionado La educación: un potencial transformador La educación: un potencial transformador por  María Guajardo,  Japón (Estados Unidos) María Guajardo, de la Universidad Soka, considera la conexión entre la educación y el empoderamiento. Esta práctica se observa, por ejemplo, en las actividades de la SGI; en particular, en el relato de experiencias personales que, al compartirse con otros, permiten a todos reafirmar su convicción y sus metas de vida.

En estos espacios, los practicantes e invitados debaten qué tipo de valores los hace felices y de qué manera encuentran sentido a su existencia, cómo abordan experiencias críticas, como la muerte de sus seres queridos, la enfermedad, dificultades económicas, problemas laborales, conflictos familiares o situaciones de discriminación o prejuicio. Es un lugar de reconocimiento colectivo donde se afirma la naturaleza irreemplazable de cada historia de vida; un ámbito donde se intercambian lágrimas de tristeza y de alegría ante los hechos de la existencia, pero invariablemente se incentiva a todos a triunfar en la contienda por resolver el sufrimiento.

En este intercambio, el sujeto que narra su experiencia reconoce que todas las circunstancias vividas le sirvieron para construir su identidad presente, y que cada una de sus contiendas puede nutrir positivamente su futuro crecimiento. Los que escuchan y comparten el relato sienten el valor que necesitan para desafiarse ante sus propios problemas. Esta reacción en cadena de empoderamiento, basada en la empatía, constituye la médula de nuestra práctica de la fe.

Lo que quisiera destacar es la profunda repercusión que puede tener en la vida de otros el relato vital de quien triunfó en la búsqueda del sentido interior, incluso en medio de hondos sufrimientos personales. Estas historias de vida trascienden los confines nacionales, conectan a las distintas generaciones e infunden valor y esperanza a muchísimas personas.

─── otros artículos ───

Nuestro mensaje

arriba