Amor compasivo y cultura de paz

por Daisaku Ikeda, Presidente de la Soka Gakkai Internacional

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Pdte. Ikeda

Este texto forma parte de la Propuesta de paz de 2013 del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, "Amor compasivo, sabiduría y valentía: Por una sociedad global de paz y de coexistencia creativa". En estos extractos se analizan los principales valores budistas, como el amor compasivo y el respeto a la dignidad inherente de la vida, con especial referencia a las devastaciones repentinas ocasionadas por los desastres naturales y sociales.


En la India antigua, el budismo surgió en respuesta a la pregunta universal de cómo confrontar las realidades del sufrimiento humano y ayudar a quienes están atrapados en ese sufrimiento.

El fundador del budismo, el buda Gautama o Shakyamuni, era de sangre real, lo que le aseguraba una vida cómoda y llena de lujos. Afirma la tradición que cuando era joven, tomó la determinación de abandonar esa vida de confort y de buscar la verdad a través de la práctica monástica, tras experimentar "cuatro encuentros" con personas agobiadas por las aflicciones de la vejez, la enfermedad y la muerte.

Pero Shakyamuni nunca tuvo el propósito de reflexionar pasivamente sobre la evanescencia de la vida y lo inevitable de los sufrimientos. La preocupación de Shakyamuni siempre fue la arrogancia interior que nos hace considerar objetos a las personas y aislar a quienes sufren por la vejez y la enfermedad. Por ende, fue incapaz de hacer caso omiso de quienes padecían dolencias en soledad o de los ancianos que eran separados de la sociedad.

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Protegiendo la dignidad de la vida

La dignidad de la vida no está separada de las inevitables tribulaciones de la existencia humana; debemos relacionarnos activamente con los demás, compartir sus sufrimientos y esforzarnos hasta la última gota de nuestra energía, si deseamos abrir el camino hacia la auténtica felicidad para nosotros y para los demás. Basados en esas enseñanzas, los miembros de la SGI –a menudo ridiculizados en Japón durante nuestros primeros años como un "grupo de pobres y enfermos"– hemos avanzado con gran orgullo en nuestra tradición de brindar apoyo y aliento a personas afectadas por toda clase de sufrimientos.

Hoy en día, mantener ese espíritu es particularmente relevante, dado que tantas personas alrededor del mundo están sufriendo el impacto de súbitas privaciones y pérdidas, producto de la devastación provocada por los desastres naturales y las crisis económicas. Eso puede despojar a las personas en un abrir y cerrar de ojos de todo lo que aprecian e imponerles una carga insoportable de penurias. Por eso es especialmente importante que no se las abandone ni se las olvide.

Un antiguo camino que conducía desde el lugar de origen de Shakyamuni hacia la India <em>[© Katsuhisa Yamada]</em> Un antiguo camino que conducía desde el lugar de origen de Shakyamuni hacia la India [© Katsuhisa Yamada]

La lucha que llevan a cabo las personas para reconstruir su vida y recuperar cierto sentido de plenitud es difícil e incesante. Por eso es importante que no olvidemos a tanta gente que está sufriendo y que la sociedad en su conjunto apoye la reconstrucción forjando conexiones y lazos recíprocos que permitan a la gente vivir con esperanza.

La determinación de seguir alentando a las personas hasta que la sonrisa regrese a sus rostros, quedándose a su lado y compartiendo cada una de sus penurias y cada alegría, nos permite enfrentar y superar los desafíos constantes de la existencia y nos guía a través de obstáculos aparentemente caprichosos que la vida pone ante nosotros.

Solo mediante esfuerzos persistentes para defender lo que es irreemplazable y para hacer surgir nuestra propia dignidad y la de los demás, será posible rectificar las desigualdades de la sociedad y establecer una base inquebrantable de inclusión social.

Vidas entrelazadas

artículo relacionado La educación: un potencial transformador La educación: un potencial transformador por  María Guajardo,  Japón (Estados Unidos) María Guajardo, de la Universidad Soka, considera la conexión entre la educación y el empoderamiento. La enseñanza budista del "origen dependiente" enfatiza nuestra interdependencia, el hecho de que todas las cosas existen dentro de una trama de influencias mutuas. El flujo de causas y efectos superpuestos que se suceden momento a momento se propaga a través de esa red de interdependencia, influyendo a otros y a nuestro entorno. De modo que nuestras acciones en el momento no solo tienen el poder de transformarnos, sino también el de crear una nueva y abundante serie de reacciones y resultados positivos.

Ese mismo principio se expresa en el Sutra del loto a través de una serie de parábolas hábilmente entretejidas, que, al contrario de lo que se podría esperar, no están relatadas por Shakyamuni, sino por varios de sus discípulos. Algunos ejemplos incluyen la parábola del hombre rico y su hijo pobre, narrada por los que escuchan la voz, como Subhuti, y la parábola de la joya en la túnica.

La primera de ellas se refiere a un hombre que, después de una vida errabunda y de gran desventura, regresa sin saberlo a la casa de su padre rico, donde encuentra trabajo. En la segunda parábola, un hombre vive su vida en la ignorancia de que una joya de valor incalculable ha sido cosida por un amigo en el interior de su túnica.

[© Chris Linder/Getty Images] [© Chris Linder/Getty Images]

Ambos relatos son narrados por los discípulos del Buda para expresar la dicha enorme de encontrar la esencia de las enseñanzas de Shakyamuni, que sostiene que todas las personas poseen la naturaleza de Buda por igual y son por ello capaces de manifestar la profunda e ilimitada sabiduría de Buda.

De ese modo, el budismo destaca que la humanidad puede avanzar de a un paso por vez, a través de nuestros esfuerzos incansables para inspirarnos mutuamente y para comprender que, así como el despertar de Shakyamuni estimuló el despertar en sus discípulos, lo que es posible para uno es posible para todos.

Pocas personas han expresado esta idea del calor de la esperanza tan acertadamente como el filósofo estadounidense Milton Mayeroff (1925-1979). Fue un propulsor de la teoría del cuidado humano, basado, al igual que el empoderamiento, en una atención cuidadosa hacia los demás.

Existe la esperanza de que el otro crezca a través de mi cuidado […] Es similar, de alguna manera, a la esperanza que acompaña la llegada de la primavera […] Una esperanza tal no es la expresión de la insuficiencia del presente en comparación con lo pleno de un futuro esperado; es, al contrario, una expresión de la plenitud del presente, un presente vivo con un sentido de lo posible.

Lo que importa en este punto es que la esperanza no está relegada al estado de una nota promisoria para el futuro. Por el contrario, encontramos esperanza dentro del sentido de plenitud y suficiencia de la vida en este momento.

artículo relacionado La paz surge de los eventos de la División juvenil de la SGI celebrados en Argentina y los Estados Unidos La paz surge de los eventos de la División juvenil de la SGI celebrados en Argentina y los Estados Unidos Durante el mes de marzo alrededor de doce mil integrantes de la División juvenil de la SGI de Estados Unidos (SGI-USA) se dieron cita en veinticinco diferentes localidades del país para festejar encuentros juveniles por la paz en conmemoración del 16 de marzo, Día del Kosen-rufu. No tiene importancia cómo ha sido nuestra vida hasta este momento: el instante en que tomamos conciencia de nuestro valor original y determinamos cambiar las realidades presentes, es cuando comenzamos a brillar con la luz de la esperanza.

Perspectivas que solo pueden hacerse realidad en un futuro lejano, por más grandiosas y nobles que sean, no propiciarán la clase de lucha espiritual incesante que se requiere para que las posibilidades se nutran y den fruto. Tampoco proveen oportunidades concretas para que la gente cambie su entorno a través de la transformación que logra en su vida. Solo cuando la esperanza se experimenta día tras día, como "la llegada de la primavera", podemos obtener logros al cultivar pacientemente, con alegría y orgullo, las simientes de la posibilidad. Únicamente entonces seremos capaces de tener un impacto positivo en quienes nos rodean, mediante nuestra transformación interior, y de trabajar de manera sostenida para mejorar la sociedad.

El texto completo de esta propuesta puede leerse en: https://www.sgi.org/es/acerca-de-nosotros/propuestas-del-presidente-ikeda/propuesta-de-paz-2013.html

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