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Paz y género

Yaliwe Clarke
Sudáfrica

Yaliwe Clarke

Practico el budismo desde los catorce años. He estado involucrada en el activismo por los derechos de la mujer desde joven, en Lusaka, Zambia, por influencia de mis padres. Empecé brindando seminarios sobre discriminación femenina en zonas rurales, y luego, coordiné proyectos de educación juvenil de una organización no gubernamental y colaboré en la formación de una asociación de ONGs del cono sur de África dedicadas al fomento de la paz.

Al obtener la maestría en Paz y Transformación de Conflictos en Noruega, decidí que me dedicaría a trabajar por la mujer africana, en base a la filosofía del budismo. Así, empecé mis labores en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, como oficial superior del Centro para la Resolución de Conflictos, el cual ostenta reconocimiento mundial por las actividades que ha impulsado en la región desde 1994, en la época del apartheid. Mi trabajo consistía en diseñar y conducir talleres sobre la resolución de conflictos dirigidos a líderes comunitarios, diplomáticos y ONGs. Asimismo, participé en la elaboración de un manual de entrenamiento en liderazgo y la toma de decisiones para la construcción de la paz, destinado a la mujer africana.

En agosto de 2006, incursioné en el ámbito académico brindando cursos sobre género y desarrollo en el Instituto Africano de Estudios de Género, perteneciente a la Universidad de Ciudad del Cabo. Actualmente, soy coordinadora de un proyecto del Instituto Africano de Estudios de Género sobre la seguridad de género, con énfasis en la región oriental y meridional de África. Dicho proyecto, que se realiza gracias a la colaboración de quince mujeres que lideran diversos movimientos femeninos, será la base de mi tesis de doctorado. El proyecto brinda un ámbito para el intercambio de experiencias y conocimiento mediante una serie de ejercicios –orales, escritos y físicos— que pretenden incentivar a las personas a empezar por el cambio interior para generar cambios externos, en un ambiente distendido, abierto y respetuoso.

En el libro La nueva revolución humana, Daisaku Ikeda, presidente de la SGI, escribe: "La paz no es solo ausencia de guerra; es un estado en el cual las personas se unen a través de la confianza mutua y en el que sus vidas rebosan de dicha, energía y esperanza. Gracias a la filosofía budista, estoy convencida de que el ser humano tiene la capacidad de superar cualquier adversidad y sufrimiento. Estoy decidida a seguir trabajando arduamente en el camino de mi misión, el cual es la construcción de la paz desde el enfoque de la igualdad de género.

[Nota: Un artículo relacionado fue publicado en la edición de enero de 2011 de la revista SGI Quarterly.]

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