Volver a la lista

Valentía en el silencio

Luo Sheng-tang
Taiwán

Luo Sheng-tangSheng-tang (extremo izquierdo)

Yo perdí la capacidad auditiva cuando tenía casi un año de edad. Desorientados y preocupados por mi condición, mis padres decidieron practicar el budismo.

La dificultad para comunicarme con la gente fue una causa de sufrimiento para mí desde pequeño. Las personas se impacientaban y a veces tenía que ayudarme de la escritura. Las adversidades que debe sortear una persona sorda son inimaginables para los demás: tuve que esforzarme mucho para transmitir mis pensamientos y me costó mucho aprender y estudiar. Pero mi madre me alentó a expresarme verbalmente, por lo que ahora puedo comunicarme emitiendo palabras comprensibles para los demás, escribiendo notas y leyendo los labios. He logrado ser lo que soy ahora, gracias a que mis padres no se dieron por vencidos. Con entrega y convicción, me enseñaron que no hay obstáculo insuperable en la vida. Ellos fueron mi ejemplo de práctica de budismo.

Desde niño he sido un amante del deporte. Participé en las Olimpíadas para Sordos de 2009 como atleta de la carrera de relevos de 400 metros. Logré competir en dicho certamen mundial, a pesar de que me había herido el muslo, logré competir en dicho certamen mundial gracias al aliento de mi entrenador y mi familia. El entrenamiento fue difícil, pero la experiencia fue inolvidable. Ahí, hice amistad con personas del mundo entero y conocí a muchos deportistas sobresalientes comunicándome con ellos a través del lenguaje internacional de señas. La mayor satisfacción fue que mi equipo conquistó la medalla de bronce, como resultado de nuestra unión y de que cada uno dio lo máximo que pudo.

La incapacidad auditiva es por lo general un obstáculo en la comunicación, todo depende de la disposición de querer dejarse comprender y el deseo de comunicar. Por eso soy optimista y positivo. Soy feliz de tener a mis amigos y a mi familia, con los cuales me une una relación de profunda consideración. A quienes estén en las mismas circunstancias físicas que yo, me gustaría decirles que no se desanimen. Todos tienen una misión y todos pueden salir victoriosos de cualquier adversidad.

[Nota: Un artículo relacionado fue publicado en el número de abril de 2011 de la revista SGI Quarterly.]

▲ Arriba