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Una vida llena de satisfacción

Claire Wroblewski
Estados Unidos

Doce años atrás, Claire Wroblewski se mudó a la pequeña comunidad de Doe Run, Misuri, Estados Unidos. Tenía tres hijos, un matrimonio inestable y grandes dificultades financieras. Debido a la desesperación, aceptó el primer trabajo que se le presentó: dedicarse a la limpieza y a las labores de mantenimiento de una residencia para ancianos en el turno nocturno. Su único afán era mantener a sus hijos Louise (entonces de quince años), Matt (de cinco) y Sam (de dos). La oración se convirtió en una parte importante de su vida. 

Ella afirma que al leer los escritos del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, sentía gratitud; sentía agradecimiento de poder trabajar. Se decía a sí misma: “Si mi trabajo era el de limpiar inodoros en medio de la noche, pues bien, entonces serían los más brillantes de la ciudad”. Muchos notaron su optimismo. En 1995, cuando el director de actividades de la residencia dejó su puesto, para sorpresa de Claire, él la recomendó para su reemplazo. El empleador se hizo cargo de los gastos de su educación para que se certificara, gracias a lo cual pudo dejar las labores de aseo para convertirse en directora del departamento.

Claire Wroblewski en el Parque “Daisaku Ikeda” de Tip Top, Ironton, Misuri. Agosto de 2007
Claire Wroblewski en el Parque “Daisaku Ikeda” de Tip Top, Ironton, Misuri. Agosto de 2007

Claire oró para mejorar la calidad de vida y contribuir con la felicidad de los residentes bajo su responsabilidad. Ella señala: “El presidente Ikeda nos dice que no es lo cuantitativo sino la calidad de vida lo que importa”. Y se esmeró en pensar en cuál sería la manera de hacer felices a los residentes. Decidió buscar respuestas del grupo de ancianos más felices que conocía: los miembros pioneros de la SGI de los Estados Unidos. Asistió a la Conferencia Golden Stage realizada en el Centro de la Cultura y la Naturaleza de Florida. Allí, aprendió que todos, independientemente de la edad que tuvieran, necesitaban sentirse útiles.

Claire retornó a su trabajo resuelta a crear muchas oportunidades para que las personas de tercera edad interactuaran dentro de su comunidad. Organizó competencias de pesca, un club de lectura para todas las generaciones, una campaña a través de la cual los ancianos elaboraban manualidades para los desfavorecidos y un grupo denominado Noventa es Ingenio, conformado por ciudadanos de tercera edad, dedicado a animar a los jóvenes locales en competencias deportivas. A través de estas actividades, Claire se percató que para que las personas mayores del asilo fueran felices, el personal también tenía que sentirse feliz. Inspirada por una obra escrita por Daisaku Ikeda en tributo a la vida de Florence Nightingale, Claire creó el Premio “Florence Nightingale” para las enfermeras sobresalientes dentro de su institución y organizó una exposición acerca de Nightingale. Poco después, estableció, de su propio peculio, la beca de enfermería “Ikeda y Nightingale”, que cubre los costos de libros y materiales durante cuatro años de estudios en la Universidad del Área Mineral (Mineral Area College). Claire declara: “El presidente Ikeda nos muestra muchas maneras diferentes para llegar y alentar a quienes nos rodean. (…) Simplemente se trata de actuar”.

Asimismo, Claire auspició, por primera vez en su condado, la Caminata del Recuerdo, un evento de beneficencia para recaudar fondos para el estudio de la enfermedad de Alzheimer. Recuerda que, al inicio, imperaba el desaliento en el capítulo local de la asociación Enfermedad de Alzheimer Internacional, ya que se consideraba que las probabilidades de recaudar un monto que superara los dos mil dólares eran extremadamente bajas. A pesar de su decisión de impulsar el evento, Claire se sintió desalentada. Oraba en su camino al trabajo. Todos los días, escuchaba las cintas de audio de la novela La nueva revolución humana, escrita por el presidente Ikeda, en la cual narra la historia de la SGI. Gracias a esto, pudo mantenerse enfocada en su meta. Claire recuerda: "Al escuchar las palabras del presidente Ikeda podía concentrarme mejor en mi objetivo. (…) El presidente Ikeda tiene mucha convicción y es muy cálido. Sentía que estaba allí, a mi lado, y que podía enfrentarlo todo".

El día de la Caminata del Recuerdo, Claire no esperaba ver ni un centenar de participantes. Sin embargo, se presentaron más de quinientas personas y se recaudaron unos 25.000 dólares. Al día siguiente, el periódico local transmitió el éxito de la jornada en su primera plana: “¡Es un milagro!”. Claire dice: “La clave estuvo en que eliminé los temores y las dudas con la oración. (…) Todo lo demás vino solo”.

Claire ha sido distinguida varias veces por el estado de Misuri y ha sido premiada por su contribución a mejorar la calidad de vida de la población en general. Igualmente, ha sido nombrada la Mujer Trabajadora del Año 2003 por un periódico del condado. La Caminata del Recuerdo se ha convertido en una actividad tradicional de la comunidad. Después de hablar con los miembros de la SGI de mayor experiencia, Claire renovó su determinación de crear lazos de amistad entre su comunidad y la SGI, con gratitud por lo que aprendió del presidente Ikeda.

Claire se dedica a difundir la labor que realizan el presidente de la SGI y su esposa, Kaneko Ikeda, entre las personalidades de su comunidad con las cuales ha cultivado amistad. Claire destaca que cada vez que introduce la filosofía del líder de la SGI, las personas quedan impresionadas por el pensamiento del presidente Ikeda. Como resultado, Daisaku y Kaneko Ikeda han sido distinguidos con varios premios de la comunidad, entre los que figuran doce ciudadanías honorarias y un profesorado honorario de la Universidad del Área Mineral. El Departamento de Transportes de Misuri apoyó el establecimiento del Parque “Daisaku Ikeda” de Tip Top en Ironton, dentro del estado, el cual es mantenido por los miembros de la SGI. Claire manifiesta que, en la actualidad, su familia disfruta de buena fortuna; y, agrega: “Tenemos una casa hermosa y nos encanta abrir nuestras puertas para que se realicen reuniones de la SGI”. Claire dice: “Ahora, enseño en la Universidad del Área Mineral; el negocio de mi esposo prospera y mis hijos se están convirtiendo en adultos maravillosos”. Subraya que lo ha logrado todo gracias al aliento que recibe de las publicaciones de la SGI y de las orientaciones del señor Ikeda.

Al pasar unos momentos con Claire, se puede percibir de su vida un contagioso sentido de gratitud. Ella y su esposo Bruce celebraron recientemente su 15º aniversario de bodas. Claire declara: “Mi vida sigue mejorando”.

[Nota: Basado en el artículo escrito por Lisa Kirk, publicado el 30 de noviembre de 2007, en el World Tribune, periódico de la SGI de los Estados Unidos. La fotografía es cortesía del World Tribune.]

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