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Mi pasión por los estudios para la paz

Enza Pellecchia
Italia

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Ejerzo la docencia en la Facultad de Derecho de la Universidad de Pisa desde 1995, y desde 2001, integro el equipo académico del Centro Interdisciplinario de Ciencias para la Paz (CISP, por su acrónimo en italiano) de la misma casa de estudios superiores. En 2002, conocí el budismo de Nichiren, la SGI y el presidente Daisaku Ikeda, a través de uno de mis alumnos, y sentí que había encontrado una filosofía que le daba sentido a mi carrera y a mi afán cívico. Aunque la participación política es común entre mis contemporáneos nacidos en la década de 1960, jamás hubiera imaginado que el tema social se convertiría en algo tan importante en mi vida privada y profesional.

A lo largo de los siglos, el desarrollo científico ha sido utilizado con fines bélicos. Este hecho se ha visto, por ejemplo, en las armas nucleares. Sin embargo, la cuestión preponderante debería ser cómo hacer que la investigación científica contribuya a la paz. El CISP es un innovador instituto de posgrado cuyo objetivo consiste en formar expertos en la gestión de conflictos, sean de índole internacional, local, cultural, educativa, religiosa o ecológica. En sus épocas iniciales, el centro sufrió de severas críticas, oposición y falta de presupuesto. Ciertos políticos expresaron abiertamente que se trataba de un proyecto utópico e improductivo. Sin embargo, dichos obstáculos hicieron que el equipo fortaleciera su determinación. Hoy, nos enorgullecemos de que  nuestros egresados trabajan para organizaciones no gubernamentales y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, desempeñándose exitosamente en lugares como Kabul, Marruecos y Darfur.

Recientemente, mi experiencia en la Universidad de Pisa me permitió participar en el comité de expertos que brindó su asesoría a la SGI en la preparación de una exhibición dedicada a la abolición de las armas nucleares, cuya proliferación sigue siendo una amenaza a pesar del fin de la Guerra Fría. (Actualmente, existen más de veintitrés mil ojivas nucleares en el mundo.) En dicho proyecto, colaboré con la elaboración de los textos de la exposición y los paquetes informativos para los talleres complementarios que se realizarían en centros educativos y otras entidades afines de Italia.

Actualmente, mi especialización académica es la implementación legal de la Carta de las Naciones Unidas en la esfera del desarme. En el futuro, me gustaría trabajar con la Asociación Internacional de Abogados contra las Armas Nucleares (IALANA, por su acrónimo en inglés). Siento que gracias a la filosofía budista y la SGI, he podido complementar armoniosamente el sentido religioso, el profesional y el comunitario.

[Nota: Un artículo relacionado fue publicado en el número de octubre de 2010 de la revista SGI Quarterly.]

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