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Planificación urbana budista

Fung Ling
Hong Kong

Ms. Fung Ling

Nací en Hong Kong y aquí he practicado el budismo toda mi vida. Uno de los principios básicos del budismo es el concepto de la interrelación de todas las cosas. Estudié planificación urbana en la universidad y ahora trabajo para el gobierno de Hong Kong. Una de las características de nuestra ciudad es su densidad poblacional, siete millones de personas habitan en unos mil metros cuadrados, es decir veinticuatro por ciento del territorio nacional. 

La filosofía budista, que postula la dignidad de la vida, concuerda con el enfoque del desarrollo sostenible, que es lo que aplico en mi trabajo de desarrollo urbano, integrando el factor de la armonía y equilibrio para la preservación natural y el progreso económico. Asimismo, en el proceso de planeamiento, llevo a la práctica el diálogo para canalizar la opinión de la ciudadanía y lograr el entendimiento mutuo entre los diversos sectores de la sociedad. 

Crédito fotográfico Paas/Still Pictures
Crédito fotográfico Paas/Still Pictures

En 1990, surgió un proyecto de desarrollo en los manglares de Sham Chung, en donde existe una fauna acuática fluvial extraordinaria, que fue reconsiderado tras el decreto, en 2006, de una ley de protección ecológica. Según las nuevas reglas, todo proyecto de urbanización debía conllevar deliberaciones entre los interesados a través de las Juntas de Planeamiento Municipal. Mediante este sistema, se ha logrado garantizar la conservación del espacio natural sin mermar las necesidades de progreso social y económico.

Gracias al budismo que practico en la SGI tengo mayor valentía y respeto por la vida. Por ello, me esmero en brindar lo mejor a la ciudadanía de Hong Kong sin dañar el medio ambiente.

[Nota: Un artículo relacionado fue publicado en la edición de abril de 2007 de la revista SGI Quarterly.]

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