Volver a la lista

Música del corazón: Un arma para la paz

Néstor Torres
Puerto Rico y Estados Unidos

 Nestor Torres

En 2001, justo cuando ocurrían los trágicos ataques del 11-S, mi disco “This Side of Paradise” (Este lado del paraíso) fue nominado para el premio Grammy Latino en la categoría de “Mejor álbum instrumental pop”. La grabación contenía "Paz Pa' Vieques", que había compuesto pensando en esa pequeña isla portorriqueña, en donde las fuerzas armadas estadounidense tuvieron presencia durante seis décadas hasta mayo de 2003. (Yo mismo había costeado la inclusión de esa pieza sobre mi país natal, ya que la disquera no se había interesado en ella.) La nominación fue un logro agridulce. ¿Qué significado tenía, cuando no podía detener tanta crueldad, tan desesperante violación a la vida? Luego, obtuve el Grammy el 30 de octubre de 2001.

En ese trágico momento de la historia de los Estados Unidos, decidí que dejaría de ser un simple músico para convertirme en un guerrero de la paz y emprender mi revolución humana, para lograr un gran cambio en el mundo a partir de mi propia transformación, como lo alienta el presidente Ikeda. Practico el budismo desde 1984. Antes de abrazar esta fe, no encontraba respuestas a los problemas de la vida y, en Nueva York, me sentí solo y defraudado. Pero la práctica del budismo de Nichiren, cambió totalmente mi vida. Obtuve respuestas, la felicidad se convirtió en una experiencia más natural y comencé a disfrutar más de la creación musical. Lo más importante es que desarrollé un sentido de propósito, un significado más profundo para mi música. Por eso, desde el 11-S, utilizo la música como un arma para la paz, porque la música es poder, vida, humanidad. Creo sinceramente que el corazón de una persona puede llegar a tocar el corazón de otras personas, y yo lo hago a través de la música que compongo e interpreto.

 Nestor Torres

Así, creé un disco compacto titulado "Treasures of the Heart" (Tesoros del corazón) inspirándome en las palabras de Nichiren. Todos mis conciertos y grabaciones están basados en la convicción de que todos los involucrados, desde el público hasta los músicos y coordinadores, son personas valiosas y dignas de respeto. Ahora, como miembro del Comité Internacional de Artistas para la Paz, me dedico también a realizar talleres de música y brindar conferencias para los niños y jóvenes con el deseo de promover la paz y el humanismo. 

[Nota: Un artículo relacionado fue publicado en la edición de julio de 2004 de la revista SGI Quarterly.]

▲ Arriba