Volver a la lista

Aliento en la crisis

Eyrún Ósk Jónsdóttir
Islandia

Changing the Times, by Eyrún Ósk Jónsdóttir, IcelandMi madre conoció el budismo en 1978, cuando todavía no había ningún miembro de la SGI en Islandia. Yo nací cuatro años después y crecí en tiempos de desempleo e inflación ayudando a mi padre en la venta de peces, fuegos artificiales, tortas, radios y otros artículos. A pesar de las dificultades, mis padres mantuvieron su entereza en base a la fe budista. Gradualmente, el negocio de mi padre mejoró al punto de disfrutar de casa, chalé de verano, caballos, motocicletas, etcétera. En ese período, me convencí de que el budismo y el esfuerzo hacen posible lo imposible.

En 2008, Islandia sufrió una grave crisis económica. La moneda nacional colapsó y tres de los bancos principales del país quebraron. Pronto, me vi afectada yo también. La hipoteca de mi departamento se duplicó y se suspendieron los fondos de varios de mis proyectos. Comencé a experimentar una creciente ansiedad y desesperación, y una gran preocupación por mi familia. Decidí entonces, que superaría la situación orando firmemente. Rápidamente comprendí que la causa de mi sufrimiento no era la situación económica, sino mi tendencia a albergar sentimientos de inquietud, miedo y desconfianza en cualquier circunstancia, tal vez, debido a la inestabilidad financiera que viví de niña. Me ponía nerviosa inclusive cuando esperaba la comida en un restaurante o cuando sospechaba que faltaría comida en una fiesta. Me propuse superar esta situación fortaleciendo mi fe. Luego de compartir mis reflexiones con mis compañeras de la SGI, decidimos empezar una campaña de aliento para animar a la sociedad. Cada una hizo una lista de personas que estaban sufriendo por la crisis económica, oró por ellas y les habló sobre la filosofía de la creación de valores. Luego, todos los miembros de la SGI de Islandia se unieron a esta campaña de aliento. Yo hice lo propio en el Instituto Universitario Flensborg, donde enseñaba. Organicé talleres, y con el concurso de los alumnos, realicé un evento especial de aliento que resultó en un éxito. 

Asimismo, uno de los tres canales de televisión del país, el Skjár Einn, invitó a mi madre, que es directora general de la SGI de Islandia, a participar con otras personalidades en un corto de aliento a la sociedad. Ella escogió decir las siguientes palabras del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda: “No hay problema o dificultad en el ámbito de las cuestiones humanas que nosotros, los hombres y mujeres de este mundo, no podamos superar”. Los mensajes se televisaron durante dos semanas en las horas de mayor audiencia. Estas actividades unieron a la familia, y me permitieron sentir una asombrosa sensación de tranquilidad. Nichiren escribe: “No hay otra felicidad verdadera más que mantener la fe en el Sutra del loto. A eso se refiere la expresión ʻ[disfrutarán] de paz y seguridad en su existencia actual y de buenas circunstancias en existencias futurasʼ” (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 715). Mi familia superó la mayor crisis socioeconómica del país en base al budismo. Nuestra campaña de aliento al prójimo cambió los tiempos. En marzo de 2009, en ocasión de la inauguración de la exhibición ecológica “Semillas del cambio” de la SGI, en la sede municipal de Reikiavik, el presidente de la nación Olafur Ragnar Grimsson expresó palabras de reconocimiento por los aportes a la sociedad de la SGI de Islandia. 

[Traducción adaptada del artículo publicado en el número de julio de 2010 de la revista Art of Living de la SGI del Reino Unido.]

▲ Arriba