Antología de frases de Nichiren


sky

Las personas comunes no podemos vernos las pestañas, que están tan cerca de los ojos, ni tampoco alcanzamos a ver el cielo a la distancia. De manera similar, tampoco vemos que el Buda existe en nuestro corazón.

Gosho de Año Nuevo (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1183.)


tree

Un árbol trasplantado no caerá, aunque sople el viento con furia, si tiene un firme puntal que lo sostenga. Pero hasta un árbol que ha crecido en el lugar puede desplomarse si sus raíces son endebles. Una persona débil no tropezará si es sostenida por alguien fuerte, pero hasta un individuo de considerable fortaleza se expondrá a caer, si camina a solas por una senda irregular.

Tres maestros del Tripitaka oran para que llueva (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 627.)


rose

La vida es el más preciado de todos los tesoros. Un solo día extra de vida vale más que diez millones de ryos de oro.

Sobre la prolongación de la vida (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1000.)


footprints

¿Qué significa el profundo respeto que el bodhisattva Jamás Despreciar sentía hacia todas las personas? El propósito con el cual nació en este mundo el buda Shakyamuni, señor de las enseñanzas, yace en su comportamiento como ser humano.

Las tres clases de tesoros (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 893.)


flower

Más valiosos que los tesoros de los cofres son los del cuerpo. Pero ninguno es tan preciado como los tesoros del corazón. Desde el mismo instante que lea esta carta, ¡esfuércese por acumular los tesoros del corazón!

Las tres clases de tesoros (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 892.)


liliy

La esencia del Sutra del loto yace en revelar que cada uno puede lograr la iluminación suprema con la forma que posee, sin tener que modificar su condición de persona común. Es decir que uno puede alcanzar el Camino del Buda sin necesidad de descartar sus impedimentos kármicos.

Respuesta a Hakiri Saburo (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 431.)


path

Si desea liberarse de los sufrimientos del nacimiento y la muerte que ha venido soportando desde el tiempo sin comienzo, y manifestar sin falta una iluminación insuperable en esta existencia, debe percibir la verdad mística que existe en todos los seres vivos en forma inherente y primigenia. Esta verdad es Myoho-regen-kyo. Por lo tanto, recitar Myoho-renge-kyo le permitirá aprehender la verdad mística que existe de manera innata en todas las formas de vida.

El logro de la Budeidad en esta existencia (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 3.)


sun flower

A menos que perciba la verdadera naturaleza de su vida, practicar las enseñanzas budistas no lo aliviará de los sufrimientos del nacimiento y la muerte. Si busca la iluminación fuera de usted mismo, terminará siendo en vano incluso que realice diez mil prácticas o diez mil actos virtuosos.

El logro de la Budeidad en esta existencia (Los escritos de Nichiren Daishonin, págs. 3-4.)


mountain

Una mente nublada por las ilusiones provenientes de la oscuridad fundamental de la vida es como un espejo percudido; pero una vez pulida, sin falta se convierte en un espejo impecable, que refleja la naturaleza esencial de los fenómenos y el verdadero aspecto de la realidad. Haga surgir una profunda fe y lustre su espejo día y noche, con ahínco y esmero. ¿De qué manera lustrarlo? Tan sólo entonando Nam-myoho-renge-kyo.

El logro de la Budeidad en esta existencia (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 4.)


leaf

"Con el único pensamiento [puro y sincero] de desear ver al Buda" puede leerse del siguiente modo: observar al Buda con un único pensamiento puro y sincero; con centrar nuestra mente en ver al Buda, y, cuando observamos nuestra propia vida, percibir que esta es el Buda.

Carta a Gijo-bo (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 411.)


orange flower

Tal vez, haya quien sepa recitar al pie de la letra el Sutra del loto, pero cuesta muchísimo más actuar como este indica.

Disminuir la retribución de nuestro karma (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 209.)


cherry trees

Los que creen en el Sutra del loto parecen vivir en invierno, pero el invierno siempre se convierte en primavera. Ni una sola vez, desde la Antigüedad, alguien ha visto u oído que el invierno se convierta en otoño.

El invierno siempre se convierte en primavera (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 561.)


colorful

Asimismo, afirma que si el corazón de las personas es impuro, su tierra también lo es, pero que si su corazón es puro, igualmente puro es el sitio en que viven. No existen, en sí mismas, una tierra pura y otra impura; la diferencia sólo reside en el bien y el mal que hay en nuestro interior.

El logro de la Budeidad en esta existencia (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 4.)


land

Si a usted le importa su seguridad personal, debe ante todo orar por el orden y la tranquilidad en los cuatro sectores del territorio, ¿no lo cree así?

Sobre el establecimiento de la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 25.)


bamboo

No hay diferencia o separación entre el buda Shakyamuni –quien obtuvo la iluminación hace incontables kalpas—, el Sutra del loto —que conduce a todas las personas a la Budeidad— y nosotros, las personas comunes.

La herencia de la Ley suprema de la vida (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 226.)


skerry in shallow water

Shakyamuni enseñó que lo superficial es fácil de creer, pero lo profundo es difícil de abrazar. Descartar lo superficial e ir en pos de lo profundo es propio de una persona valiente.

La selección del tiempo (Los escritos de Nichiren Daishonin, págs. 584.)



sunset

Sufra lo que tenga que sufrir; goce lo que tenga que gozar. Considere el sufrimiento y la alegría como hechos de la vida, y siga entonando Nam-myoho-renge-kyo, pase lo que pase. ¿No sería esto experimentar la alegría ilimitada de la Ley?

La felicidad en este mundo (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 715.)


reed

Los sabios merecen ese nombre porque no viven a merced de los ocho vientos: prosperidad, decadencia, deshonra, honor, alabanza, censura, sufrimiento y placer. No los exalta la prosperidad ni los aflige la decadencia. Las deidades celestiales sin falta protegerán a aquel que no se incline ante los ocho vientos.

Los ocho vientos (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 834.)


rice fields

De acuerdo con la situación personal de cada uno, hay quienes tienen cónyuges e hijos, parientes, tierras, oro y plata, mientras que otros carecen de toda riqueza. Pero, más allá de que uno tenga bienes o no, ningún tesoro puede superar el valor de la vida.

La ofrenda de arroz (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1171.)


flower

La vida en este mundo es limitada. ¡Jamás, ni siquiera un instante, se deje vencer por el miedo!

La prueba del Sutra del loto (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1154.)


land

La persona de sabiduría no es la que practica el budismo alejada de los asuntos mundanos, sino, antes bien, la que comprende cabalmente los principios con los que el mundo se gobierna.

El kalpa de disminución (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1167.)


plant

Pero, de todos los tesoros, el mayor es la vida. Se dice que el valor de nuestro cuerpo y de nuestra existencia es superior, incluso, al de todas las riquezas de un gran sistema planetario. Ni siquiera los tesoros que colman el universo pueden remplazar la vida….

La ofrenda de arroz(Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1171.)


nelumbo nucifera

En primer lugar, está la cuestión de dónde quedan exactamente el infierno y la Budeidad. Con respecto a esto, un sutra señala que el infierno se encuentra bajo tierra, y otro afirma que el Buda reside en el oeste. Sin embargo, un examen más cuidadoso revela que ambos existen en nuestro cuerpo de un metro y medio de altura. Y esto ha de ser verdad, porque el infierno está en el corazón de la persona que, íntimamente, desprecia a su padre e ignora a su madre. Es como la semilla del loto, que contiene flor y fruto a la vez. Del mismo modo, el Buda habita en nuestro propio corazón.

Gosho de Año Nuevo (Los escritos de Nichiren Daishonin, pág. 1183.)

Nuestro mensaje

arriba