Aliento diario

15 de agosto

Antes que nada, hay que orar. Desde el instante en que comenzamos a orar, todo comienza a moverse. Cuanto más oscura es la noche, más cerca está el amanecer. En cuanto comenzamos a entonar el daimoku, con profunda y poderosa resolución, el sol comienza a elevarse en nuestro corazón. La oración es el sol de la esperanza. Entonar el daimoku cada vez que tenemos un problema, resolverlo y elevar nuestra condición de vida en consecuencia es el camino para "cambiar los deseos mundanos en iluminación" que enseña el budismo de Nichiren.

 

Daisaku Ikeda, presidente de la SGI

[Esta sección presenta una antología de citas de Daisaku Ikeda, extraídas de orientaciones vertidas en distintas ocasiones.]