Aliento diario

10 de mayo

El estado en el que enfrentamos nuestra muerte influenciará enormemente el curso de nuestra vida por toda la eternidad. Desde luego, si uno no se preocupa por cómo va a morir, si desestima toda conexión entre esta existencia y la próxima, tal vez no hace falta que practique el budismo de Nichiren. Pero la verdad es que la vida es eterna, que nuestra existencia continúa después de que morimos. Más aún, durante el estado de latencia en que permanecemos antes de nacer nuevamente, no podemos cambiar la esencia de nuestra vida, no podemos realizar la práctica budista. Solamente cuando estamos vivos como seres humanos nos es posible hacerlo.

 

Daisaku Ikeda, presidente de la SGI

[Esta sección presenta una antología de citas de Daisaku Ikeda, extraídas de orientaciones vertidas en distintas ocasiones.]