Paz y desarme 2008

Volver a la listaAbr 30, 2008

Mensaje de Daisaku Ikeda para exposición en Ginebra

Mensaje enviado por el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda
en ocasión de la inauguración de la exposición
"De una cultura de violencia a una cultura de paz:
Hacia la transformación del espíritu humano",
presentada en la sede de la ONU de Ginebra

 

Su excelencia, embajador Volodymyr Yel'chenko, presidente de la segunda sesión del Comité Preparatorio del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP); su excelencia, señor Sergio de Queiroz Duarte, alto representante de la ONU para el Desarme; señora Susi Snyder, presidenta del Comité de Organizaciones No Gubernamentales sobre el Desarme de Ginebra; representantes de la Oficina de Asuntos de Desarme de la ONU y el Instituto de las Naciones Unidas de Investigación sobre el Desarme (UNIDIR); excelencias; damas y caballeros, y todas aquellas personas cuya cooperación y apoyo han hecho posible la realización de esta muestra.

Es un verdadero honor presentar la exhibición "De una cultura de violencia a una cultura de paz: Hacia la transformación del espíritu humano" en el Palacio de las Naciones, sito en Ginebra, hermosa ciudad de paz. En nombre de los miembros de la Soka Gakkai Internacional (SGI) de ciento noventa y dos países y territorios, quisiera expresar nuestro más sincero agradecimiento por la oportunidad que se nos brinda.

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Mohamed ElBaradei, ha destacado que si la comunidad global no se une en nuevos y denodados esfuerzos, podrían emerger unas veinte o treinta naciones más con "la capacidad para desarrollar armas nucleares en un lapso muy breve". Sus palabras señalan claramente que hoy debemos hacer frente al inmenso desafío de mantener vigentes y aun de fortalecer cada uno de los puntos del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.

En medio de la corriente de criterios controvertidos que rodean el debate sobre los tres pilares del TNP –la no proliferación, el desarme y el uso pacífico de la energía nuclear— los representantes de los gobiernos que participan de este Comité Preparatorio están abocados a la paciente, sincera y meticulosa labor de crear consenso con miras a la Conferencia de las Partes de 2010 Encargada del Examen del TNP. Deseo expresar mi más profundo respeto por los valientes e inestimables esfuerzos que todos ellos consagran a esta tarea increíblemente ardua.

En la búsqueda de un camino que nos permita emerger del actual estancamiento, considero imprescindible retornar a aquel espíritu primordial que dio origen al TNP y que encontramos expresado en su preámbulo: "Considerando las devastaciones que una guerra nuclear infligiría a la humanidad entera y la consiguiente necesidad de hacer todo lo posible por evitar el peligro de semejante guerra y de adoptar medidas para salvaguardar la seguridad de los pueblos…". [A/RES/2373(XXII)] Resulta crucial que los gobiernos del mundo renueven su compromiso con la seguridad de los pueblos –de todos los habitantes de la Tierra— y que compartan la profunda responsabilidad de prevenir la proliferación de dichas armas y trabajar para su abolición. En ese sentido, mi sincera esperanza es que en 2010, la Conferencia del Examen del TNP marque un avance significativo en la búsqueda de formas de seguridad que no dependan de las armas nucleares.

Durante más de medio siglo, el ya fallecido doctor Joseph Rotblat dejó oír su profundo clamor por la abolición de las armas nucleares. En el diálogo que publicamos juntos sobre el logro de un mundo libre de armas nucleares, el doctor Rotblat consideró que, antes que cualquier otra cosa, era preciso expandir el espectro de nuestros intereses fundamentales, para trascender la devoción exclusiva a nuestra familia, extenderla a la nación, hasta llegar a un sentimiento profundamente abarcador que incluyera la "lealtad e identificación con toda la humanidad".

Uno de los objetivos clave de la presente exposición es desarrollar y transmitir los nuevos paradigmas de paz propugnados por figuras señeras como el doctor Rotblat, que dedicaron su vida a la creación de un mundo sin guerras. Mediante un lenguaje actual, la muestra aspira a despertar una conciencia profunda y perdurable sobre la necesidad de una cultura de paz basada fundamentalmente en la seguridad humana.

Las actividades de la SGI responden a la convicción de que solo es posible el logro de una cultura de paz a partir de un cambio en lo profundo de la vida de cada individuo. Estamos convencidos de que el diálogo franco y abierto es el mejor y más efectivo catalizador para este cambio, aunque sus resultados iniciales sean imperceptibles. De ahí el título de la muestra: "Hacia la transformación del espíritu humano".

El diálogo inspira y fortalece las cualidades humanas que resultan esenciales para el desarrollo y el sostenimiento de una cultura de paz: la empatía para comprender el dolor y el sufrimiento de los demás; el espíritu solidario de trabajar junto a aquellos con quienes compartimos nuestra breve estadía en la Tierra y de esforzarnos entre todos para resolver los problemas que tenemos en común; y la actitud responsable para marcar el rumbo hacia una sociedad global de coexistencia pacífica que pueda ser legada a las futuras generaciones.

No es de extrañar que, ante la situación en que se halla hoy nuestro mundo, existan escasas esperanzas de que se logre la abolición nuclear. Por esa razón, la SGI inició una nueva campaña internacional el año pasado, al cumplirse el 50º aniversario de la declaración que el segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, hizo en 1957, cuando denunció que las armas nucleares eran el mal absoluto. La presente muestra, que se presentará en treinta países y en ocho idiomas por lo menos, es uno de los elementos de la campaña que estamos llevando a cabo para generar un oleaje de ciudadanos comunes que se pongan en acción para apoyar la causa de la abolición nuclear.

Frente a la amenaza cada vez más seria de la proliferación nuclear y ante el continuo estancamiento que sufre toda iniciativa hacia el desarme, ustedes, los participantes en este Comité Preparatorio, están luchando con absoluta dedicación para encontrar un camino hacia el avance; y lo hacen como muestra de lealtad a toda la humanidad. Inspirados por su ejemplo y decididos a trabajar junto a nuestros respetados amigos de las comunidades gubernamentales y no gubernamentales, nosotros, miembros de la SGI, hemos resuelto no descansar en nuestro empeño de hacer realidad un mundo sin guerras, un mundo libre de la nefasta amenaza de las armas nucleares.

Para concluir, permítanme reiterar la expresión de mi más profundo respeto y ofrecer mis oraciones por la salud y el bienestar de todos los aquí presentes, y el florecimiento de sus respectivos países y organizaciones.

Daisaku Ikeda
Presidente
Soka Gakkai Internacional