Paz y desarme

Estados Unidos: Exhibición antinuclear, Cambridge

Participantes arman grullas de papel, símbolo de paz
Participantes arman grullas de papel,
símbolo de paz

El Instituto de Verano de Escuelas para la Paz (Peaceable Schools Summer Institute) perteneciente a la Universidad Lesley, la Comisión para la Paz de la Ciudad de Cambridge y la División de Jóvenes de la SGI de los Estados Unidos copatrocinaron un evento por la abolición nuclear en memoria de la hecatombe de Hiroshima. Como parte de la campaña, el 1º de julio de 2008, se inauguró una exhibición fotográfica que tuvo por tema "Un mundo libre de armas nucleares sí es posible", en el atrio del salón de eventos de la Universidad Lesley, en Cambridge, Massachussets, ante la concurrencia de ciento veinticinco personas.

Durante la recepción inaugural, Kevin Maher, titular de la División Juvenil Masculina de la Región de Boston, tomó la palabra para dar la bienvenida a quienes se habían reunido ese día con el ideal de la paz e hizo propicia la ocasión para brindar una reseña de las actividades comunitarias que realiza la SGI con el fin de promover la paz, la cultura y la educación en cooperación con instituciones educativas y organizaciones no gubernamentales. El señor Maher destacó que los miembros jóvenes de la SGI estaban comprometidos con la paz y el diálogo, inspirados por los escritos del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, un líder budista, escritor, educador y poeta dedicado a establecer una cultura de paz.

El señor Maher finalizó sus palabras citando un fragmento de un artículo del presidente Ikeda publicado en septiembre de 2006 en el diario The Japan Times: "La transformación del espíritu humano es esencial para eliminar las armas nucleares. Desde el lanzamiento de las bombas en Hiroshima y Nagasaki, que ocurrió hace más de seis décadas atrás, los sobrevivientes han venido apelando la abolición de las armas nucleares, transformando la desesperación en sentido de misión".

Por su parte, Steven Leeper, presidente del consejo directivo de la Fundación Cultural para la Paz de Hiroshima, subrayó la urgencia de erradicar todo tipo de armamento atómico. Recalcó que debían hacerse esfuerzos para que las sociedades orientadas a la guerra se convirtiesen en culturas de amor.

Luego, el público escuchó con atención el relato de Natsumi Nagao, quien narró su experiencia personal sobre la bomba atómica que cayó en Hiroshima cuando era niña. Tras conocer el impactante testimonio, muchos participantes decidieron apoyar la campaña de recolección de firmas "Alcaldes por la Paz" para presentar ante las Naciones Unidas una petición titulada "Las ciudades no son blancos".

El 12 de abril de 2007, el presidente Ikeda escribió en un artículo publicado en The Japan Times: "La transformación interior que resulta de la revolución humana de una persona se convierte en fuente de infinita esperanza (...) Se trata de una revolución que comienza aquí, ahora, en el corazón de cada uno de nosotros".

[Fuente informativa y fotográfica: The World Tribune, periódico de la SGI de los Estados Unidos.]