Paz y desarme

Japón: Testimonios de la bomba atómica, Hiroshima

Los miembros de la Soka Gakkai de Hiroshima han demostrado un permanente compromiso con la creación de una red de paz y con la transmisión del ferviente anhelo por la paz del pueblo de Hiroshima. El 5 de agosto de 2007, el Comité Femenino para la Paz de la Soka Gakkai de Hiroshima llevó a cabo un evento en el Centro de la Paz de la Soka Gakkai de Hiroshima, en el que las víctimas de las bombas atómicas narraron sus experiencias.

Ayako Kozuka sufrió la explosión fatal en el puerto de Ujina a tres kilómetros del punto de impacto. Milagrosamente, salió ilesa y pudo retornar a su hogar tres días después y reencontrarse con su madre, quien falleció meses después por los efectos de la radiación. Ayako también sufrió de dolencias tales como manchas en el cuerpo y una grave falta de glóbulos blancos. Su vida cambió cuando conoció el budismo de Nichiren y la Soka Gakkai. Las actividades altruistas de la organización budista le hicieron una persona más fuerte y valiente. A través de la práctica budista, Ayako comprendió que su misión como sobreviviente era transmitir la tragedia de la bomba para que no se repita.

[Fuente informativa y fotográfica: Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai, Japón.]