Labor humanitaria

Volver a la listaJun 26, 2011

Japón: Cuatro meses del terremoto

A continuación, se presentan nuevos ejemplos de esperanza, valentía, brío y tesón de los miembros de la Soka Gakkai, luego de cuatro meses del Gran Terremoto del Nordeste del Japón, ocurrido el 11 de marzo de 2011.

De izquierda a derecha: Yasuhiro Izumi, Yuka Izumi y Kiyotaka Kamiyama De izquierda a derecha: Yasuhiro Izumi, Yuka Izumi y Kiyotaka Kamiyama
Plantación de semillas (Ishinomaki, 26 de junio) Plantación de semillas (Ishinomaki, 26 de junio)

En la prefectura de Miyagi, Yasuhiro Izumi y su esposa Yuka, refugiados en una escuela primaria de Ishinomaki, recibieron un día un paquete de provisiones de unos parientes y amigos, que contenía entre varias cosas, unos sobres de semillas de girasol que llevaban un mensaje: "¡Que los girasoles estivales iluminen su corazón en estos momentos difíciles!". Con el deseo de infundir esperanza en la colectividad damnificada, el 3 de mayo, los esposos Izumi y un compañero albergado en el mismo local, Kiyotaka Kamiya, también miembro de la Soka Gakkai, formaron el "Grupo nuevo Ishinomaki siempre victorioso" para plantar flores en toda la ciudad. La noticia corrió rápidamente y muchas personas de buena fe les enviaron más de trescientas veinte mil semillas de cincuenta y tres variedades de flores del Japón y de los Estados Unidos. Con la autorización del gobierno local, el grupo eliminó la maleza de las calles y plantó las semillas recibidas en las arterias principales de la prefectura.

Nobuo Suzuki
Nobuo Suzuki

En la prefectura de Iwate, el masajista Nobuo Suzuki está ofreciendo sus servicios gratuitamente en los centros de evacuación de toda la ciudad de Kamaishi. El siniestro telúrico lo sorprendió en su trabajo, un hospital de Iwate. El hospital sufrió graves daños y los pacientes tuvieron que ser evacuados a otros centros médicos cercanos, por lo que Nobuo Suzuki ayudó en la búsqueda de cupos y el traslado de los pacientes. Posteriormente, con el permiso de sus superiores, empezó a recorrer los refugios para brindar masajes gratuitos a las víctimas. A pesar de que Nobuo Suzuki sufre de cataratas en los ojos, eso no es ningún impedimento para que él brinde su apoyo terapéutico a unos sesenta damnificados al día, porque está armado con el deseo de ser una fuente de esperanza y alivio para los demás.


[Fuente informativa y fotográfica: Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai, Japón. Unos artículos relacionados fueron publicados en mencionado periódico los días 30 de junio y 1º de julio de 2011.]