Labor humanitaria

Estados Unidos: Apoyo tras inundaciones en Iowa

Voluntarios de la SGI de los Estados Unidos reparten agua potable y papel higiénico en los refugios de las zonas afectadas
Repartición de agua y papel higiénico por
voluntarios de la SGI de los Estados Unidos

Del 8 de junio de 2008, el estado norteamericano de Iowa se vio afectado por serias inundaciones. Según un recuento de tres semanas, cuatrocientos treinta y ocho cuadras de la ciudad de Cedar Rapids quedaron bajo agua, deshabilitando completamente el edificio del gobierno municipal y la principal biblioteca pública.

Ante el desastre natural, la SGI de los Estados Unidos conformó un equipo de emergencia que acudió a las áreas más azotadas para apoyar y alentar a los miembros afectados. El grupo estuvo encabezado por el vicedirector general honorario Richard Sasaki y el vicerresponsable de la División de Señores del Territorio Central, Al Bailey. Al mismo tiempo, la División Juvenil Masculina de Chicago hizo llegar a los damnificados un camión con tres mil cuatrocientas botellas de agua y setecientos rollos de papel higiénico. 

El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, envió un mensaje de solidaridad y condolencias a los perjudicados por el aluvión y pidió a los líderes de la organización que apoyaran a las comunidades afectadas. 

El 9 de junio de 2008, Danielle Foster-Smith, responsable de la División Femenina de Iowa, se percató de que las zonas rurales de Des Moines estaban anegadas mientras manejaba su auto desde el centro del estado en dirección a la frontera oriental; por lo que de inmediato se contactó con los miembros de la SGI de todo Iowa para confirmar su bienestar. Efectivamente, el gobierno del estado declaró veinticuatro condados en estado de desastre y miles de residentes de once condados tuvieron que ser evacuados de sus hogares. 

Numerosos miembros de la SGI brindaron su apoyo en Iowa. Mara Carberry, responsable de distrito de la División Femenina, en compañía de sus hijos, Tyler (catorce años) y Shannon (trece años), se acopló a la División de Jóvenes de Chicago para distribuir agua, papel higiénico y caramelos en los refugios de la ciudad. Lois Baker, responsable de distrito de la División Femenina local, aseguró que la inundación fortaleció los lazos de unión entre los miembros. 

Jerry Carberry, titular de la División de Señores del área de Iowa, informó que ningún miembro había perdido su hogar. Sin embargo, los integrantes de la SGI local, con gran dolor por el terrible desastre que afectó su terruño, estaban decididos a "transformar el veneno en medicina", tal como enseñaba el principio budista expuesto por Nichiren y con la esperanza de que "cuando ocurre un gran mal, luego sobreviene un gran bien" (The Writings of Nichiren Daishonin, Tokio, Soka Gakkai, 1999, vol. 1, pág. 1119).

[Fuente informativa y fotográfica: World Tribune, periódico de la SGI de los Estados Unidos.]