Educación

Volver a la listaSep 25, 2006

Japón: Convención de educadores de la Soka Gakkai

Reunión de educadores en Iwate 

El 24 de septiembre, el Departamento de Educadores de la Soka Gakkai llevó a cabo la "29a Reunión sobre la aplicación práctica de la educación humanística en todo el Japón" en la ciudad de Morioka, prefectura de Iwate. Mil trescientos educadores e invitados participaron en la reunión, titulada "Con la educación del corazón, aseguremos un futuro donde los niños puedan brillar: por una sociedad en bien de la educación". En un mensaje alusivo, el fundador de las Escuelas Soka, Daisaku Ikeda, enfatizó que la educación es la empresa más sagrada de la humanidad, y quienes están comprometidos con ella son tesoros irremplazables. El Coro Kojo realizó una interpretación conmovedora, y entonó "Madre" y otras canciones conocidas. Después de las palabras de la secretaria del Departamento de Educadores, Hajime Miyamoto, y de una presentación sobre el desarrollo de la educación Soka, cuatro educadores leyeron sus informes.

El maestro de primaria Nobuyuki Oka, de la prefectura de Kanagawa, contó que forjó el potencial de los niños a través de emplear el arte escénico en el aula. Cuando inicialmente comenzó a dar clases a alumnos de primer grado, la idea de llevar a cabo una representación escénica surgió en forma natural durante las lecciones de lengua. En otra ocasión, en el transcurso de una clase sobre la promoción del entendimiento internacional en un grado superior, los alumnos se interesaron en realizar una obra sobre ese tema. Asimismo, como coordinador de educación especial, él y su grupo de trabajo ponen en escena un espectáculo para niños con discapacidades utilizando títeres hechos con calcetines. El señor Oka comprendió que esas interacciones naturales entre el estudiante y el maestro implican una comunicación y una expresión genuinas y conducen a experiencias de aprendizaje positivas.

Keiichi Ito, profesor de segunda enseñanza inferior de la prefectura de Iwate, contó que trabajó en conjunto con otros maestros para acabar con las faltas injustificadas en su escuela. Cuando la cantidad de estudiantes que se rehusaban a asistir al colegio escuela llegó a 27, el señor Ito y su equipo crearon un programa de apoyo en el cual los profesores visitaban continuamente a los alumnos y a sus familias centrados especialmente en los nuevos. Todo el cuerpo docente participó en el proyecto, y se asignaron consejeros de estudio y asesores escolares para apoyar a los estudiantes. Sus tenaces esfuerzos llevaron a que la escuela lograra su meta de acabar con las faltas injustificadas entre los alumnos. El señor Ito y los demás profesores tienen el propósito de compartir sus ideas con otros educadores que enfrentan problemas similares.

La directora de guardería Kiyoko Ida, de la prefectura de Aichi, compartió la conmovedora lucha de una madre cuyo hijo tenía problemas de desarrollo. La señora Ida dirige un grupo de estudio sobre la crianza de los hijos en su comunidad local, además de su responsabilidad como directora de un colegio preescolar. Se sintió impulsada a accionar a partir de un encuentro con un niño que sufría de Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD), una enfermedad que, al igual que el autismo, se caracteriza por trastornos neurológicos que afectan la capacidad del niño para comunicarse, comprender la lengua, jugar y relacionarse con los demás. La madre del pequeño llegó llorando hasta donde estaba la señora Ida en busca de apoyo. Ella comenzó a trabajar con el niño mientras alentaba a su madre. A través del método de prueba y error, pudo ayudarlo a superar diversas barreras y a aprender a modificar su propio comportamiento. El niño logró graduarse de la guardería. La señora Ida reflexionó diciendo que trabajar con él fue una prueba para su personalidad, así como una oportunidad para reflexionar sobre sus actitudes personales. De hecho, la relación que forjó con el pequeño y su madre fue el punto de partida de su filosofía centrada en el cuidado de los niños.

El director de escuela de segunda enseñanza superior Kazufumi Ito contó el éxito que obtuvo al trabajar junto a la comunidad local para incrementar la cantidad de estudiantes que se postulaban para ingresar en su escuela. Cuando fue contratado para desempeñarse como director, hace tres años y medio, la escuela estaba en peligro de cerrar debido a una disminución en la cantidad de ingresantes, como resultado directo del descenso en la tasa de natalidad del Japón. El señor Ito desarrolló un plan concreto centrado en la comunidad, y creó volantes que decían: "Bienvenidos a la ciudad comprometida con la educación humanística". Visitó numerosas escuelas de segunda enseñanza básica, donde expresó su convicción de que la educación nutre a los estudiantes que serán los responsables del futuro. Sus esfuerzos llevaron a incrementar un treinta por ciento la cantidad de alumnos nuevos. El periódico Hokkaido Newspaper elogió su creatividad, que logró atraer a nuevos estudiantes a su establecimiento. La cantidad de alumnos que ingresan sigue aumentando en forma continua. El señor Ito afirmó que está decidido a hacer que su escuela llegue a ser un lugar que priorice la felicidad de los niños.

El presidente del Comité de Educación de la ciudad Morioka, Akira Kato, dijo que las experiencias personales que se contaron en la reunión infundieron en los educadores ideas nuevas y prácticas para aplicar con sus propios alumnos.