Educación

Japón: Distinción de la Universidad del Sur de Illinois


De izquierda a derecha: Daisaku Ikeda,
Walter V. Wendler y Larry A. Hickman

La Universidad del Sur de Illinois en Carbondale (SIUC, por sus siglas en inglés), situada en Illinois, Estados Unidos, confirió un doctorado honorario en Literatura al presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, por sus contribuciones a la paz y a la cultura. Esta distinción contó con la aprobación unánime del Consejo Administrativo de la SIUC. La ceremonia se llevó a cabo el 6 de junio de 2006 en la Torre Central de la Universidad Soka. Entre los invitados, se encontraban: Walter V. Wendler, presidente de la entidad académica estadounidense, y Larry A. Hickman, director del Centro de Estudios sobre Dewey, dependiente de la SIUC.

En su discurso, el rector Wendler afirmó que la distinción reconoce los dedicados esfuerzos realizados por el presidente Ikeda para crear armonía y entendimiento a nivel internacional a través de la educación y del diálogo, trascendiendo las diferencias culturales, raciales y religiosas. Luego, describió al líder de la SGI como "un hombre que se dedica a los demás y, al hacerlo, puede construir relaciones basadas en los cimientos de la comprensión y el aprecio por la trama fundamental de la naturaleza humana que nos une a todos (...) Él no es un constructor teórico, sino un ser humano del mundo que promueve el logro de una sociedad mejor". El doctor Wendler explicó la importancia que tiene el título honorífico de la SIUC y el cuidadoso examen que se efectúa durante el proceso de selección de candidatos, diciendo: "Es un honor reservado para personas que han contribuido con nuestro mundo a través de brindar oportunidades a los demás o de realizar contribuciones específicas a la educación superior, o en un ámbito profesional o educativo concreto". El doctor Wendler elogió al señor Ikeda por su capacidad de abordar las cuestiones que enfrenta el mundo y de vislumbrar que la educación, junto con la paz, el arte y la igualdad, permiten a la humanidad progresar, y comparó la visión del titular de la SGI con la de Mahatma Gandhi, la Madre Teresa y el doctor Martin Luther King.

El presidente Ikeda, expresando su profundo agradecimiento por la distinción, elogió a la Universidad del Sur de Illinois, establecida en 1869, por ser un instituto de estudios superiores que se basa en la diversidad. También mencionó que la región donde se encuentra ubicada la universidad ha llegado a llamarse "Pequeño Egipto", debido a su tierra fértil. Luego afirmó que la institución cuenta con estudiantes que provienen de ciento diez países y regiones, ha abierto sus puertas a la educación a decenas de miles de personas y se ha tornado en una prestigiosa "universidad del pueblo". El señor Ikeda felicitó al presidente Wendler por liderar la casa de altos estudios con una visión tan elevada hacia su 150o aniversario, al tiempo que se centra en los estudiantes. Como nuevo miembro de la comunidad de la SIUC, expresó su deseo de trabajar junto al eminente arquitecto doctor Wendler para construir una "gran pirámide" de personas sobresalientes sobre el fértil suelo del aprendizaje.

El presidente Ikeda expresó también su alegría por compartir la reunión con el más reconocido estudioso de Dewey, el doctor Hickman, a quien había conocido hacía cinco años. El líder de la SGI, trazando un paralelo entre las filosofías educativas de Dewey y del educador y primer presidente de la Soka Gakkai, Tsunesaburo Makiguchi, recalcó que los seres humanos pueden florecer y desarrollarse a través del proceso de aprendizaje, y que la meta de la educación es la felicidad de cada persona. Alentó a los docentes de la Universidad Soka a desarrollar una relación dinámica con los alumnos, a quienes deben considerar camaradas en este viaje por explorar las fronteras de la búsqueda académica; y a forjarlos con amor y misericordia genuinos. Luego, compartiendo con los presentes la convicción del señor Makiguchi de que "el triunfo de la educación conduce a la victoria eterna de la humanidad", instó al público a comprometerse con la gran tarea de cultivar y promover este campo del quehacer humano.