Educación

Nueva Zelanda: Reconocimiento de Raukawa


El señor Mackenzie (primer plano, a la derecha)
entregando las distinciones al
señor Takahiro Ikeda (primer plano, a la izquierda)

La Junta Administrativa del Raukawa, de Nueva Zelanda, distinguió al fundador de las Escuelas Soka, Daisaku Ikeda, y a la señora Kaneko Ikeda por sus significativas contribuciones a la paz y a la educación, y les confirió los títulos honoríficos maoríes "Kaumatua o Raukawa" (Gran Sabio Maorí de Raukawa) y "Kuia o Raukawa" (Gran Sabia Maorí de Raukawa), así como ciudadanías honorarias del área independiente de Raukawa Iwi. Los "Kaumatua (ancianos)" y las "kuia (ancianas)" son considerados personas de sabiduría y experiencia que guían a las comunidades maoríes y, a menudo, se desempeñan como sus portavoces. El Raukawa fue fundado con el fin de proteger la tradición y la cultura de la comunidad tribal de los maoríes y de brindar servicios de salud y educación al pueblo aborigen Raukawa, al Distrito de Waikato Sur, en la isla norte de Nueva Zelanda. El acto de entrega de las distinciones se llevó a cabo el 8 de abril durante la ceremonia de ingreso de la Escuela Soka de Tokio, realizada en la ciudad de Kodaira, Tokio, donde los cerezos habían florecido a pleno y habían comenzado a esparcir sus pétalos. Chris Mackenzie, el director de Servicios Educativos de la Junta Administrativa del Raukawa, otorgó los certificados al director ejecutivo de las Escuelas Soka, Takahiro Ikeda, quien los aceptó en nombre de sus padres. Durante la ceremonia, el señor y la señora Mackenzie interpretaron el Haka, la danza tradicional maorí.


Director Chris McKenzie (3o de la derecha)
y su esposa (2a de la derecha) en bienvenida
del alumnado de la Universidad Soka 

En un mensaje alusivo, el presidente Ikeda expresó su agradecimiento por el honor conferido a él y a su esposa. Manifestó sus felicitaciones a los estudiantes del primer año y citó un dicho maorí que reza lo siguiente: "Vuelve el rostro hacia el sol y las sombras caerán detrás de ti", y alentó a los estudiantes a avanzar siempre con esperanza renovada, y a no sucumbir jamás frente a los obstáculos. También los alentó a desafiarse para leer buenos libros y para aprender inglés durante sus años de formación y así, llegar a ser líderes capaces en la sociedad.