Educación

Volver a la listaNov 10, 2005

Japón: Conferencia de David Hansen, Tokio


Dr. David Hansen (derecha) entrega 
reconocimeinto a Takahiro Ikeda

El 9 de noviembre de 2005, el doctor David T. Hansen, ex presidente de la Asociación John Dewey y catedrático del Teachers College de la Universidad de Columbia, en los Estados Unidos, visitó las Escuelas Soka de la ciudad de Kodaira, Tokio. Los estudiantes, profesores y empleados de las mismas recibieron al doctor Hansen, y los miembros del club de koto de las escuelas realizaron una interpretación para él. La Asociación John Dewey, fundada en 1935, es una institución académica para el estudio de la educación y la cultura, basada en el espíritu del filósofo y teórico de la educación estadounidense John Dewey (1882-1953). En su discurso conmemorativo, el doctor Hansen habló sobre la manera de llegar a ser una mejor persona. Expresó su convicción de que los educadores deben buscar y cultivar, durante toda su vida, valores que desarrollen la humanidad. Mencionando a Konstantin Levin, héroe del libro Ana Karenina, de León Tolstoi, así como un diario de una mujer judía que falleció en Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial , el doctor Hansen analizó las condiciones para ser un "buen ser humano". Dijo que "un buen ser humano" siempre ora para ser "un buen ser humano", puede entablar diálogos con cualquier persona, y es una persona abierta capaz de aprender de los demás. Él manifestó también sobre el valor de la educación soka y alentó a los estudiantes a transitar el camino para llegar a ser buenos seres humanos.

Durante la ocasión, la Asociación John Dewey distinguió al fundador de las Escuelas Soka, Daisaku Ikeda, por sus incansables esfuerzos para promover la paz, la cultura y la educación en el mundo, en conmemoración del 75º aniversario de la educación Soka.

El doctor Hansen entregó un certificado al asesor de las Escuelas Soka, Takahiro Ikeda, quien lo aceptó en nombre de su padre. A su vez, el doctor Hansen recibió un Certificado de Amistad por parte de las Escuelas Soka. En una carta de agradecimiento, el presidente Ikeda enfatizaba que la educación es el poder para extraer significado de la vida, profundizar las relaciones entre la sociedad y las personas, y nutrir el potencial inherente a cada individuo.