Educación

Volver a la listaMay 25, 2005

Estados Unidos: Primera promoción de egresados SUA


Estudiantes de la Promoción 2005 de la
Universidad Soka de los Estados Unidos

El 22 de mayo de 2005, la Universidad Soka de los Estados Unidos (SUA, por sus siglas en inglés), en Aliso Viejo, California, llevó a cabo su primera e histórica ceremonia de graduación. Asistieron cerca de dos mil trescietnas personas, entre docentes y empleados de la institución, padres, amigos y residentes locales, entre ellos el rector de la SUA, Daniel Habuki, y el síndico de la Universidad Soka, Hiromasa Ikeda, quien participó en nombre de su padre, el fundador de la SUA, Daisaku Ikeda, para celebrar la graduación de los 100 estudiantes de la promoción 2005, provenientes de diecisiete países. El Fundador envió un mensaje de felicitaciones en un video, así como una disertación sobre "La universidad en el siglo XXI: La cuna de los ciudadanos globales". El renombrado flautista de jazz Néstor Torres brindó un interludio musical con "Danza del gaitero" y "Bach partita". Más de ciento cincuenta jóvenes estudiantes de la SUA entonaron la Oda a la alegría, de Beethoven, en honor a la promoción 2005. Entre los invitados se encontraban: el subsecretario general de la ONU, Anwarul Karim Chowdhury; el ex rector de la Universidad de California Jack W. Peltason; el supervisor del Condado de Orange, Tom Wilson; el alcalde de Aliso Viejo, Kart Warkomski; y los miembros del consejo de Aliso Viejo, Carmen Vali-Cave, Cynthia Pickett Adams y Greg Ficke. Numerosos líderes del mundo enviaron mensajes de felicitaciones.

En su discurso de bienvenida, el rector Habuki compartió con los graduados el aliento que él mismo recibió por parte del fundador Ikeda cuando se graduó como integrante de la primera promoción de la Universidad Soka del Japón, hace 30 años: Ryozen ichie genzen misan, que, literalmente, significa "La asamblea del Pico del Águila que continúa en un estado solemne aún no se ha dispersado". El Pico del Águila simboliza la tierra del Buda, que, de hecho, es el mundo real donde los budas o las personas que despiertan a su máximo potencial, viven una existencia significativa. El doctor Habuki  afirmó que "Aunque ahora los graduados parten hacia diversos lugares del mundo, nuestro encuentro de personas que comparten el mismo espíritu y la noble misión de llevar una vida valiosa, está aún en marcha y no se ha dispersado. A pesar de la distancia física que nos separa, nuestros corazones siempre permanecerán unidos".

Al felicitar a los graduados por su nuevo punto de partida, el doctor Chowdhury los instó a desafiarse para resolver y erradicar los problemas de la pobreza y de la seguridad humana en pos del logro de una paz sostenible, pues no habrá desarrollo sin paz, y no habrá paz sin desarrollo. Dijo que, aunque las diferencias, históricamente, han provocado conflictos, creía que éstas no debían considerarse una amenaza, sino "la esencia de una nueva humanidad, una  civilización global basada en la inseparabilidad de espíritu y en la diversidad física". También advirtió: "La travesía que iniciamos en el nuevo milenio demandará fortaleza, dedicación y sacrificio por parte de cada uno de ustedes", pero que cada uno puede contribuir a la creación de una cultura de paz realizando esfuerzos constantes a partir de: respetar todas las formas de vida; rechazar la violencia; compartir con los demás; escuchar para comprender; preservar el planeta y redescubrir la solidaridad. Citando a Mahatma Gandhi, el doctor Chowdhury les recordó a los presentes que"“Deben ser el cambio que desean ver en el mundo".

El señor Hiromasa Ikeda afirmó que la SUA era especial porque fue construida "por una gran multitud de personas, hombres y mujeres anónimos, que compartieron la misma convicción y contribuyeron a dar expresión a los principios y aspiraciones de la educación Soka". En este sentido, manifestó su sincero agradecimiento, en nombre de los graduados, a los benefactores de esa entidad y a todos los que apoyaron a los estudiantes en todos los aspectos, desde el cuerpo docente hasta los empleados de la cafetería, al personal de seguridad y de los centros de residencia. Expresó su alegría de que algunos miembros que habían ingresado en ella, para graduarse en la promoción 2005 pero que habían sido transferidos por diversas razones habían llegado para celebrar la graduación de sus antiguos compañeros. El presidente Ikeda dijo que ello "demuestra los profundos lazos de amistad que crearon, lo cual merece el mayor de los elogios y admiración". Dando gran importancia a la clase fundadora, instó a las promociones siguientes a "asumir la misma responsabilidad que sus predecesores y a hacerla realidad", estableciéndola como tradición en la  SUA.

En un video y en un mensaje escrito, el fundador, Daisaku Ikeda, extendió sus sinceras felicitaciones a los estudiantes graduados por el inicio de una nueva etapa en sus vidas. Afirmó que una "profunda inteligencia", una "fluida capacidad idiomática" y una "filosofía que respete la dignidad de la vida" son esenciales para la educación en el siglo XXI. Expresó su anhelo de que desarrollaran una gran capacidad de liderazgo para construir una sociedad global basada en la paz y en la coexistencia. Les recordó que "una persona realmente sobresaliente es aquella que jamás olvida el juramento realizado durante la juventud y quien vive una existencia dedicada a contribuir al bienestar de los demás". Para concluir, manifestó: "Mi ferviente deseo es que cada uno de ustedes haga resplandecer el camino de su misión como fundador, pionero y camarada eterno de la Universidad Soka de los Estados Unidos. Por favor, construyan una vida digna y dejen grabada una historia personal de tal magnitud que puedan decir con orgullo: '¡Aquí estoy yo, un estudiante de la primera  promoción de graduados de la SUA!'".

En un conmovedor discurso, un integrante del último año Ryo Kondo, en representación de la primera promoción de graduados de la SUA, contó cómo sus amigos y profesores lo abrazaron y apoyaron sinceramente cuando supo que su madre moría de cáncer durante el último semestre anterior a su graduación.  Dijo que esa camaradería era, de hecho, el espíritu que los estudiantes habían forjado como pioneros, y les expresó su profundo agradecimiento  por el aliento que le brindaron. Ryo afirmó que participar en el "experimento" de crear una nueva universidad sin precedentes les permitió a todos cultivar lazos de solidaridad que generaron una fortaleza sorprendente. Todo lo que vivieron los estudiantes de la Promoción 2005, mediante aciertos y equivocaciones, llegó a ser una lección invalorable para los que vendrán después. Instó a los estudiantes del primer año a llevar adelante la obra comenzada por los graduados y a desafiarse para crear, en la SUA, una cultura académica enriquecedora.