Budismo

Volver a la listaOct 21, 2008

Estados Unidos: Simposio religioso, Massachusetts

El 21 de octubre de 2008, Wellesley College, principal universidad femenina de los Estados Unidos situada en Massachusetts, patrocinó un simposio titulado "Diálogo entre Oriente y Occidente: Perspectivas sobre cuestiones globales del siglo XXI" en conmemoración de la inauguración de su Centro de Religiones. El evento fue organizado por la Oficina de Vida Religiosa y Espiritual de Wellesley College; la sociedad Educación para la Transformación, el Centro Bostoniano de Investigaciones para el Siglo XXI y el Instituto de Filosofía Oriental del Japón.

En la apertura del simposio, el canónigo Victor Kazanjian tomó la palabra en representación de la Oficina de Vida Religiosa y Espiritual y expresó su beneplácito de impulsar actividades conjuntas en aras de la comunidad global con el Centro Bostoniano de Investigaciones para el Siglo XXI y el Instituto de Filosofía Oriental. Por su parte, Yoichi Kawada, director del Instituto de Filosofía Oriental, introdujo a los participantes la historia y la misión de su institución, y enfatizó que su tarea era promover la comprensión de las religiones de Oriente, en especial la filosofía budista del humanismo y el pacifismo, así como fomentar la investigación académica del Sutra del loto.

ALT-CAPTION

La agenda del congreso de especialistas presentó tres temas: 1) religión y conflicto; 2) religión, mujer y sociedad; y 3) religión y medio ambiente. En la primera sesión, en la que se analizó el rol de la religión para mitigar el antagonismo, el doctor David Bernat, docente de Wellesley College experto en judaísmo, recalcó la necesidad de interpretar los cánones sagrados desde una perspectiva humanística. El doctor Hiroshi Kanno, experto del Instituto de Filosofía Oriental y director del Instituto Internacional de Investigaciones Avanzadas sobre Budología de la Universidad Soka del Japón, destacó que el pensamiento budista se fundamentaba en el pacifismo; ilustró su aseveración haciendo un recuento cronológico de las enseñanzas expuestas por Shakyamuni, el Sutra del loto y Nichiren y brindó el ejemplo del comportamiento del bodhisattva Jamás Despreciar, quien respetaba incondicionalmente a todas las personas. James Kodera, profesor de la casa de estudios superiores femenina, señaló que hoy era más acuciante que nunca promover el diálogo entre religiones. Mikio Matsuoka, estudioso del Instituto de Filosofía Oriental, enfatizó que toda práctica religiosa debía tener como eje principal al ser humano.

En la segunda conferencia, Sharon Elkin, profesora de Wellesley College, ofreció una ponencia sobre la relación de la mujer y la fe, en la que aseveró que para muchas mujeres Dios constituye una fuente de fortaleza para afrontar la vida. La doctora Toshie Kurihara, investigadora del Instituto de Filosofía Oriental, destacó los aspectos esenciales de las enseñanzas de Shakyamuni, el Sutra del loto y Nichiren en relación a la mujer y sus influencias positivas en el desarrollo de la membresía femenina de la SGI y en la red global de la organización. Neelema Bhatt, profesora asociada de Wellesley College, recalcó que el Mahatma Gandhi contribuyó a mejorar la condición de la mujer en su lucha por la independencia de la India, ya que el movimiento de la no violencia promovió la liberación femenina en aquel país.

En la tercera sección concerniente al medio ambiente, Shuichi Yamamoto, investigador del Instituto de Filosofía Oriental, y Patricia Mische, profesora de la Universidad Antioch de Ohio, expusieron respectivamente diversas perspectivas del budismo y de los conjuntos de creencias existentes en Occidente.

En la clausura del simposio, el doctor Peter Laurence, director ejecutivo del Proyecto Educación para la Transformación de Wellesley College, expresó que el diálogo sincero crea puentes capaces de enlazar a pueblos separados. La directora ejecutiva del Centro Bostoniano de Investigaciones para el Siglo XXI, Virginia Straus Benson, basó sus observaciones finales en la propuesta de paz elaborada este año por el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, titulada "Humanizar la religión para crear la paz", y observó que era determinante que la religión fuese capaz de fortalecer a la mujer e infundir en las personas vitalidad, sabiduría y misericordia.

[Basado en el artículo publicado el 7 de noviembre de 2008 en el Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai, Japón.]