Preguntas

¿En qué creen los budistas? ¿Qué es la iluminación?

Los budistas creen que cada individuo tiene un potencial positivo ilimitado y la capacidad de mejorar su vida. A través de la práctica, las personas sienten mayor satisfacción, felicidad y la disposición para contribuir a la sociedad. El budismo enseña que la Ley universal del Dharma rige el universo y que todos los entes vivientes están estrechamente conectados. Postula, además, que cada persona es responsable de determinar el rumbo de su vida. Un cambio de perspectiva o la transformación del corazón permiten cambiar la circunstancia propia y ajena. El sacerdote budista Nichiren afirmó que la práctica de la entonación del Nam-myoho-renge-kyo por una persona conduce a la armonía del sujeto con el Dharma de la vida suprema del universo, fruto de lo cual el individuo puede disfrutar de mayor sabiduría, coraje, fuerza vital y compasión. La iluminación suele relacionarse con la práctica de la austeridad para lograr poderes extraordinarios ajenos a los seres comunes. Sin embargo, Nichiren postuló que el estado de Budeidad consiste en la fusión de la sabiduría subjetiva con la realidad objetiva, es decir, la comprensión total de las realidades de este mundo. No se trata de una meta que se alcanzará algún día. La iluminación consiste en el desafío constante y diario y la renovación de la determinación de desarrollarse y de influenciar positivamente la vida de quienes nos rodean.

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¿Cómo funciona la oración del Nam-myoho-renge-kyo?

Los miembros de la SGI hablan constantemente de los resultados positivos que experimentaron en sus vidas al entonar Nam-myoho-renge-kyo. Esto es difícil de comprender si no es por experiencia propia; por eso, se aclara comúnmente a los que se inician en la práctica, que no es un requisito orar durante un tiempo prolongado cada vez, sino que se les sugiere probar primero la recitación por períodos breves cada vez. La práctica de la entonación del Nam-myoho-renge-kyo fue establecida por Nichiren en el siglo XIII. Él tenía la convicción de que el Sutra del loto contenía las verdades máximas del budismo: que todos sin excepción tienen el potencial de lograr la Budeidad. La traducción al japonés del Sutra de loto es Myoho-renge-kyo. Al entonar añadiendo el prefijo “Nam”, que significa devoción al mensaje esencial del Sutra del loto, las personas activan el estado de Buda de sus vidas. El Nam-myoho-renge-kyo no es una invocación de fuerzas externas, sino la expresión de la determinación espiritual de la persona que busca sincronizar su vida con la verdad del universo. A través del hábito de la entonación, las personas manifiestas su potencial máximo.

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¿Qué opinión tienen los budistas de la SGI sobre los deseos?

Los deseos son parte integral de lo que somos y de lo que aspiramos ser. Si eliminamos completamente los deseos, socavaríamos el deseo a la vida misma, tanto a nivel individual como colectivo. Las enseñanzas de Nichiren enfatizan la importancia de la transformación del deseo, en lugar de su eliminación, puesto que los apegos y los deseos  son factores que dan empuje a la búsqueda de la iluminación. Para quienes viven en un torbellino de ansias, el desafío al cambio se convierte en una parte fundamental de la práctica budista. Al mantener la fe budista, las personas dejan de albergar el deseo único de lograr un beneficio propio y empiezan a sentir anhelo por una felicidad más trascendental para el mundo entero.

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¿Por qué la SGI se describe a sí misma como una organización budista laica?

La SGI no tiene un cuerpo clerical de sacerdotes ni templos, pero sí cuenta con titulares laicos y centros comunitarios. La práctica diaria es llevada a cabo por los miembros en sus hogares y en los lugares en que se reúnen en grupo para dialogar. Los integrantes de la SGI viven y trabajan como miembros de la sociedad e integran la práctica budista en todos los aspectos de su vida diaria. La Soka Gakkai y la SGI mantuvieron antiguamente una relación de afiliación con la escuela ortodoxa de la Nichiren Shoshu. Sin embargo, su convicción actual es que la manera de consolidar mejor la intención de Nichiren –de guiar a las personas a la revelación de la naturaleza de buda— es a través de las actividades de base comunitaria que se promueve como organización laica.

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Para mí es difícil despejar mi mente. ¿Aún así, puedo ser budista?

Sí. El hecho de que nuestra mente esté llena de pensamientos, inclusive mientras hacemos ejercicio de la práctica budista es totalmente humano. La meta de la práctica de la SGI es fortalecer las cualidades positivas de cada persona y coadyuvarlas a crear valor. A través de la entonación del Nam-myoho-renge-kyo, desarrollamos la habilidad de concentrarnos, reflexionar y dar mayor claridad a nuestros pensamientos, lo cual nos permite encontrar el mejor camino constructivo para afrontar cualquier asunto. Nichiren declaró que era importante dominar la mente, en lugar de ser dominado por ella. La calma puede ser un beneficio de la oración, pero no es un prerrequisito, ni tampoco es la meta de la práctica. El objetivo mayor es desarrollar la vitalidad, la sabiduría y la compasión que subyacen en nuestras vidas, y aplicar dichas cualidades positivas en nuestro modo de vivir. El budismo tiene por fin que la persona triunfe en la vida y contribuya a la felicidad del prójimo, lo cual no podría lograrse sin acción o sin una mente constructiva.

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