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Mi Gosho Favorito

"Jamás busque este Gohonzon fuera de usted misma. El Gohonzon existe sólo en la carne mortal de nosotros, las personas comunes que creemos en el Sutra del loto y entonamos Nam-myoho-renge-kyo."

El verdadero aspecto del Gohonzon

Jesse Henderson, Estados Unidos

Nací en Tennessee, en 1948, y me crié en Memphis. Fui un joven abrumado por la falta de esperanza, la ira y el desdén. Vi a mi padre y muchos hombres de mi comunidad caer en el alcoholismo y la drogadicción, derrotados por la segregación y el prejuicio. Pensaba que mi destino sería el mismo. Esa realidad había destruido todas mis aspiraciones. La pandilla a la cual pertenecí de adolescente solía mostrarse rebelde ante cualquier tipo de autoridad, sea en la familia, la escuela o el gobierno. A todos ellos, los acusábamos de ser la causa de nuestros problemas y de un mundo que no nos daba lugar. Finalmente, mi vida se convirtió en un espiral vicioso que estaba fuera de control.

Cuando comencé a entonar Nam-myoho-renge-kyo, sentí esperanza y verdadera alegría por primera vez en mi vida. Al estudiar constantemente los escritos de Nichiren, me di cuenta de que mi naturaleza de buda se había fortalecido y la sólida condición de vida me permitía enfrentar cualquier sufrimiento. La destructividad y la negatividad ya no regían mi conducta.

El presidente de la SGI Ikeda dice que el Nam-myoho-renge-kyo es la Ley del tiempo sin comienzo; cuando oramos y practicamos la Ley, el estado de vida del buda del tiempo sin comienzo resplandece en nuestros corazones. Cada y toda persona tiene el potencial de ser un buda, de vivir con absoluta dicha y sentirse realizado. De la misma manera, tiene el potencial de ser derrotada por las circunstancias, tal como pasó conmigo de joven.

Ahora que vivo de acuerdo a la frase de Nichiren, sé que puedo crear valor de cualquier situación si activo mi potencial interno. La práctica budista diaria me hace recordar que puedo tomar las riendas de mi vida y de la relación con los demás. De esa manera, aunque las fuerzas negativas que yacen en mí intentan constantemente superarme y generar dudas, extraigo fuerzas para llevar a la práctica las palabras del Buda que despliegan infinitas posibilidades que me hacen invencible.

[Cortesía del periódico de la SGI de los Estados Unidos, World Tribune, número de mayo, 2008.]

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