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Dignidad humana

Buddhism and Human and Dignity

Ya sea en el nivel de los organismos internacionales, como en el nivel comunitario, el debate sobre los derechos humanos pone de relieve la gran diversidad de perspectivas y escalas de valores existentes entre las personas. Sea cual fuere el punto de vista que lo sostenga, el concepto de los derechos humanos tiene como fundamento el principio de la dignidad humana. Todos los seres humanos tienen derecho a ser tratados con dignidad y respeto.

Según la tradición cultural o religiosa, la dignidad hace referencia, por ejemplo, al valor inherente del ser humano en cuanto es un ser racional; al fundamento de que el hombre ha sido creado a imagen de Dios; o, a la afirmación de que el ser humano posee dignidad por sí mismo desde el hecho de que es un ser humano.

El budismo es una filosofía que tiene por enseñanza más importante la valoración de la vida y el respeto a la santidad de la vida. El budismo sostiene que cada entidad viviente es la manifestación de la fuerza vital cósmica. La filosofía budista proclama el valor supremo de la dignidad de la vida y del ser humano, que es poseedor de la naturaleza de Buda.

Nichiren declara: "La vida es el más preciado de los tesoros. (…) Un día de vida es más valioso que los tesoros de un gran sistema planetario". (NICHIREN: Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio, Soka Gakkai, 2008, pág. 1000.)

Daisaku Ikeda, presidente de la SGI, afirma: "La recitación resonante del daimoku (Nam-myoho-renge-kyo) es un cántico a la dignidad humana y a la vida misma". (IKEDA, Daisaku: Artículo editorial publicado en la revista Daibyakurenge, noviembre 2007.) Asimismo, Ikeda explica: "Los miembros de la SGI hemos podido llevar a cabo un diálogo entre civilizaciones y entre religiones porque estamos comprometidos a cultivar el humanismo, guiados por el espíritu compasivo de denunciar todos los males que ponen en jaque la dignidad humana y los derechos primordiales de los seres humanos. Por esta razón, nos posibilita unirnos a otras religiones y filosofías que comparten los mismos valores de respeto a la humanidad y a la dignidad, en una relación que Tsunesaburo Makiguchi describió como de competencia humanística, enfocada en erradicar el sufrimiento del mundo. De hecho, denunciar todos los abusos que lesionan la dignidad humana es un requisito esencial de las religiones en el siglo XXI". (IKEDA, Daisaku: "Aprendamos de los escritos de Nichiren Daishonin: Las enseñanzas para lograr la victoria", Daibyakurenge, febrero 2010.)

El poeta Rabindranath Tagore (1861-1941) escribió el siguiente himno a la vida: "El mismo caudal de vida que corre, día y noche, por mis venas, corre por el mundo y danza en compás rítmico. / Es la misma vida que salta de gozo por el polvo de la tierra, en innumerables briznas de hierba, que irrumpe en tumultuosas olas de hojas y flores. / Es la misma vida que la cuna del mar mece, creciendo y bajando, del nacimiento a la muerte. / Y siento que mi cuerpo se glorifica al contacto de este universo de vida; y me lleno de orgullo, porque el latido de la vida de los siglos, danza en este instante en mi sangre". (TAGORE, Rabindranath: "Gitanjali", Obra escogida, España, Editorial Aguilar, 1955, pág. 332.)

Desde el punto de vista del budismo, el ser humano puede escoger crear valor aún en las circunstancias más difíciles. A través de las elecciones que la persona hace en la vida, esta puede cumplir con su misión y desarrollar al máximo la expresión de su dignidad humana. El despertar a la propia dignidad humana inherente a cada ser humano es la base fundamental de los derechos humanos.

[Nota: Adaptación de un artículo publicado en la revista SGI Quarterly, julio 2000.]

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