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Diez factores

Ten Factors

El Buda ha sido representado en algunas ocasiones como un ser dotado de habilidades y sabiduría sobrehumanas. Sin embargo, el Sutra del loto revela que no existe diferencia entre un Buda y una persona común y corriente, y enseña que se llama "buda" a un individuo normal que ha despertado a la verdad de todas las cosas y ha cultivado un grandioso estado de vida de absoluta libertad, sabiduría, compasión, vitalidad y valentía.

Nichiren escribió: "Ni la tierra pura ni el infierno existen fuera de nosotros mismos; ambos se encuentran en nuestro corazón. Cuando uno toma conciencia de esto, pasa a llamarse Buda; mientras lo ignora, sigue siendo una persona común". (NICHIREN: Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio, Soka Gakkai, 2008, pág. 478.)

El capítulo "Medios hábiles" del Sutra del loto explica que la verdad de todas las cosas tiene características clasificables en diez factores: "La verdadera entidad de todos los fenómenos sólo puede ser comprendida y compartida entre budas. Esta realidad consiste en la apariencia, la naturaleza, la entidad, la fuerza, la influencia, la causa interna, la relación o causa externa, el efecto latente, el efecto manifiesto y su coherencia del principio al fin [En japonés, Yui butsu yo butsu. Nai no kujin. Shoho jisso. Sho-i shoho. Nyo ze so. Nyo ze sho. Nyo ze tai. Nyo ze riki. Nyo z esa. Nyo ze in. Nyo ze en. Nyo ze ka. Nyoze ho. Nyo ze honmak kukyo to]". (The Lotus Sutra, trad. al inglés por Burton Watson, Nueva York, Columbia University Press, 1993, cap. 2, pág. 24.)

Daisaku Ikeda, presidente de la SGI, explica los diez factores de la siguiente manera: "1) apariencia: es la manifestación externa de la vida; 2) naturaleza: es el aspecto mental o espiritual de la vida; 3) entidad: es la totalidad de la vida que consta de apariencia y de naturaleza; 4) fuerza inherente: es la energía inherente a la vida; 5) influencia: es la acción dirigida al exterior; 6) causa inherente: es la causa directa por la cual ocurren las cosas; 7) relación: son las causas o condiciones que activan la manifestación de la causa interna; 8) efecto latente: es el resultado producido (en lo recóndito de la vida) por la causa interna y la relación; 9) efecto manifiesto: es la manifestación concreta y perceptible del efecto latente; y 10) coherencia de principio al fin: la perfecta integración de dichos nueve factores a cada momento de la vida". (IKEDA, Daisaku: Disertación del presidente Ikeda sobre los capítulos "Hoben" y "Juryo" del Sutra del loto)

Asimismo, Ikeda señala: "Decir que todos los seres de los diez estados poseen los diez factores (…) es lo mismo que afirmar que, cuando se observa con la visión del Buda, no hay diferencia entre la vida del Buda y la del resto de las personas. Por ende, estamos frente a la certeza de la iluminación de todos los hombres". (Ib.)

Por ejemplo, en el caso del cáncer, dicha dolencia puede ser causada por un gen que yace en el organismo (efecto latente), que debido a ciertas influencias, ya sea el estrés, un estilo de vida no saludable, la exposición a la radiación, etcétera, se multiplica (efecto manifiesto) y se hace evidente. Una persona que se ve afectada por el cáncer, cuando descubre su enfermedad puede caer en el estado de infierno al principio, pero al percatarse de que tiene la posibilidad de combatir dicho mal y cambiar la situación, puede llegar inclusive a sentir satisfacción. La perspectiva de los diez factores es útil para analizar cualquier situación. Al identificar la raíz del sufrimiento y revertir el problema podemos experimentar alegría. Cabe mencionar como referencia, que los diez estados están relacionados con el concepto budista de los "tres mil aspectos contenidos en cada instante vital", los cuales indican los aspectos y fases variables que adopta la vida a cada momento.

Lo que el Sutra del loto define como los diez factores de la vida –en relación al "verdadero aspecto de todos los fenómenos", o la realidad fundamental que impregna todos los fenómenos y que es inseparable de ellos—, fue denominado por Nichiren como la manifestación cósmica de la Ley Mística o el Nam-myoho-renge-kyo.

Nichiren indicó a sus seguidores que aunque un mortal común posee la posibilidad de la budeidad, este debe esforzarse en la práctica budista confrontando su realidad, para hacer resplandecer su capacidad inherente y experimentar realmente el estado de budeidad.

[Nota: Adaptación de un artículo publicado en la revista SGI Quarterly, octubre 2000.]

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