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Buenos amigos

Good Friends

El budismo alienta a las personas a desafiarse constantemente para mejorar y desarrollarse como seres humanos. Sin embargo, en dicho proceso, es crucial contar con el apoyo de quienes transitan el camino correcto de la creación de valor. Por tanto, la filosofía budista considera de importancia fundamental encontrar buenos amigos o influencias positivas (zenchishiki, en japonés).

Nichiren afirma: "[L]a mejor forma de lograr la Budeidad es encontrar a un zenchishiki o buen amigo". (NICHIREN: Gosho zenshu, pág. 1468.) Además, también enfatiza: "Un árbol trasplantado no caerá, aunque sople el viento con furia, si tiene un firme puntal que lo sostenga. (…) Una persona débil no tropezará si es sostenida por alguien fuerte, pero hasta un individuo de considerable fortaleza se expondrá a caer, si camina a solas por una senda irregular". (NICHIREN: Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio, Soka Gakkai, 2008, pág. 627.)

El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, dice: "Tener amigos de verdad es como estar dotados de una poderosa fuente de energía adicional. Cuando nos topamos con una montaña escarpada o un gran obstáculo, nos podemos alentar mutuamente y hallar la manera de seguir adelante, con renovado ímpetu". (IKEDA, Daisaku: "La importancia de la amistad", Conversaciones sobre la juventud: Para los protagonistas del siglo XXI, Tokio, Koko Shimpo, 22 de abril de 1998.)

El presidente Ikeda también enfatiza la importancia de los buenos amigos en un discurso que pronunció el 7 de mayo de 1995: "En cierto momento, Ananda, uno de los discípulos de Shakyamuni, le preguntó al Buda: 'Paréceme que, por el hecho de tener buenos amigos y de avanzar junto a ellos, uno ya ha llegado hasta la mitad en su búsqueda del camino del Buda. ¿Está bien que piense así?'. Por cierto, resulta exagerado sugerir que, por el solo hecho de tener buenos amigos, uno ha alcanzado parcialmente los frutos de la práctica budista. Es fácil imaginar que Ananda haya formulado esta pregunta con bastante vacilación. Pero Shakyamuni le contestó: 'Ananda, no es correcta tu forma de pensar. Tener buenos amigos y avanzar junto a ellos no constituye la mitad del camino del Buda, sino el camino entero, en su totalidad'. (…) Avanzar y esforzarse junto a los compañeros de fe no es el cincuenta por ciento, sino la totalidad de establecer el camino del Buda. En la SGI, hemos aplicado fielmente este espíritu tal cual lo expuso Shakyamuni, como esencia del budismo. Hay momentos en que resulta difícil o complicado avanzar junto a los demás. Por cierto, es mucho más fácil y menos exigente vivir en forma autosuficiente, sin guiarnos más que por los deseos y aspiraciones personales. Pero esta actitud hacia la vida hace que la gente se vuelva egocéntrica; uno no puede mantener una práctica budista correcta si está girando alrededor de sí mismo. En determinado momento, los que intentan practicar de este modo seguramente se desviarán del cauce correcto del budismo. Al final, llevarán una existencia solitaria y triste, marcada por la huella de un profundo sufrimiento interior. El desarrollo mutuo y la verdadera práctica budista se encuentran en sumar nuestras fuerzas a las de otras personas, de muy diversos orígenes, en compartir con los demás numerosos desafíos mientras nos alentamos unos a otros a crecer y avanzar juntos. Aquí yace la forma de vivir auténticamente humanista y el camino de la verdadera libertad. Practicar junto a numerosas personas de bien nos permite desarrollarnos. Esto concuerda con la inseparabilidad del sujeto y su ambiente".

Daisaku Ikeda destaca: "Es importante relacionarnos con buenas personas. Si deseamos buscar la Ley correcta, necesitamos estar en contacto con la persona correcta. Si nos involucramos con la gente equivocada, por mucho que practiquemos, nunca acumularemos beneficios. Aquí yace el profundo significado de la aparición de la SGI". (IKEDA, Daisaku: La sabiduría del Sutra del loto: Diálogo sobre la religión en el siglo XXI, Tokio, Daibyakurenge, abril de 1999.)

Por otro lado, Daisaku Ikeda comenta: "El señor Makiguchi [Tsunesaburo Makiguchi, primer presidente de la Soka Gakkai] decía que la amistad tiene tres niveles. Cito sus palabras: 'La amistad superficial consiste en relacionarse con la gente en aras del dinero o del provecho material. La amistad común implica entablar una interacción cordial y ayudar a la otra persona; por ejemplo, recomendarla para un trabajo. Pero la amistad en sentido más noble es señalar las tendencias negativas de alguien o advertirlo de su error, con la intención sincera de que esa persona sea feliz'". (IKEDA, Daisaku: "El estandarte de establecer la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra", Los jóvenes y los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio, Seikyo Shimbun, 30 de abril de 2010.)

Nichiren señala: "Los malos amigos (akuchishiki, en japonés) son quienes hablan con dulzura, engañan, adulan y utilizan las palabras hábilmente, se ganan el corazón de las personas ignorantes y destruyen el espíritu de bondad". (NICHIREN: Gosho zenshu, pág. 7.)

Sin embargo, el hecho de dejarse influenciar, ya sea positivamente o negativamente, reside en la persona misma. En relación a Devadatta, un primo de Shakyamuni que intentó matar al Buda y dividir la orden budista, Nichiren comenta: "Devadatta fue el principal buen amigo de El Que Así Llega Shakyamuni. También en esta época, los que ayudan a nuestro progreso no son nuestros aliados sino nuestros enemigos poderosos". (NICHIREN: The Writings of Nichiren Daishonin, Tokio, Soka Gakkai, 1999, pág. 770.) El presidente Ikeda complementa de la siguiente manera: "Lo que hace fuerte a una persona son las grandes dificultades y penurias. En este sentido, [Nichiren] dice, Devadatta fue el principal buen amigo para Shakyamuni. El buen amigo es una persona que nos ayuda a lograr la Budeidad. Devadatta se manifestó como tal, porque al oponerse a Shakyamuni, le permitió a éste demostrar su grandeza y hacer crecer la orden religiosa. Por eso, a pesar de la forma implacable en que persiguió a Shakyamuni, es considerado su principal buen amigo. Lo mismo se aplica al mundo moderno, dice Daishonin. Nuestros oponentes fuertes contribuyen más a nuestro crecimiento y desarrollo que nuestros amigos". (IKEDA, Daisaku: "Vientos feroces", La nueva revolución humana.)

[Nota: Adaptación de un artículo publicado en la revista SGI Quarterly, enero 2004.]

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