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Bodhisattva

Bodhisattva

La etimología de la palabra bodhisattva proviene de las raíces sánscritas "bodhi" (iluminación) y "sattva" (ser), y se trata de un término que alude a un ser que aspira a lograr la Budeidad y realiza prácticas altruistas para alcanzar dicha meta.

De acuerdo al budismo Mahayana, el bodhisattva no busca únicamente alcanzar su propia iluminación, sino también guiar a otras a que logren la Budeidad. Es un individuo que se caracteriza por el amor compasivo y su participación afectiva de la realidad que aqueja a otros.

El Sutra Vimalakirti contiene un pasaje que ilustra dicho tipo de empatía. Un laico budista de cualidades sobresalientes llamado Vimalakirti practicante del camino del bodhisattva da razón de las causas de su enfermedad de la siguiente manera: "Porque todos los seres vivos padecen enfermedades, yo también estoy enfermo. Si todos los seres vivos se liberan de la enfermedad, también la mía sanará. ¿Por qué? Porque el bodhisattva, en bien de los seres vivos, entra en el ámbito del nacimiento y la muerte, y porque se encuentra en el reino del nacimiento y la muerte, se expone a la enfermedad. Si los seres vivos pueden librarse de la enfermedad, también el bodhisattva lo hará". (Sutra Vimalakirti, trad. de Burton Watson, Nueva York, Columbia University Press, 1997, pág. 65.)

Los textos budistas señalan que los bodhisattvas, comprometidos a guiar a las personas a la felicidad, formulan inicialmente cuatro votos o juramentos universales que consisten en: 1) salvar a innumerables seres vivos; 2) erradicar los incontables deseos mundanos; 3) dominar las incalculables enseñanzas budistas, y 4) lograr la iluminación suprema.

Según la filosofía budista, el camino del bodhisattva no es algo practicado únicamente por personas con dotes extraordinarias que exudan de una inhabitual misericordia o sabiduría; se trata más bien de una condición de vida inherente a todo ser humano común y corriente. Debido a ello, la práctica budista tiene como propósito cimentar dicho estado de vida para que se mantenga de manera natural como la base sólida del comportamiento humano.

Además de caracterizarse predominantemente por su amor compasivo, el bodhisattva se distingue por la búsqueda de la sabiduría y su gran sentido de misión a desarrollarse, aprender y estudiar; pero su esfuerzo no va encaminado a adornarse de virtudes, sino a eliminar el sufrimiento de las personas y guiarlas hacia la felicidad.

El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, escribe: "El budismo del [Nichiren] Daishonin consiste en la práctica para uno y la práctica para los demás. La práctica para uno es hacer gongyo, entonar daimoku, leer el Gosho y estudiar las enseñanzas budistas, mientras que la práctica para los demás es compartir nuestra fe con otras personas. Las dos son como ruedas de un carro. Cuando ponemos en movimiento ambas, se abre ante nosotros el camino de la Budeidad. Además, según nuestras convicciones, practicar solo para la propia iluminación es egoísmo. Observar en silencio la infelicidad y el sufrimiento de quienes nos rodean es falta de misericordia. Nichiren Daishonin señaló que nosotros somos los Bodhisattvas de la Tierra y que aparecimos en este mundo para conducir a todas las personas del Último Día de la Ley hacia la felicidad genuina". (IKEDA, Daisaku: "El resplandor", La nueva revolución humana, vol. 9.)

Una de las razones que las personas abrazan el budismo es buscar la forma de librarse del sufrimiento y lograr la felicidad propia. Sin embargo, la práctica del budismo permite a los individuos además expandir su estado de vida y disfrutar de valentía, sabiduría, fuerza vital y amor compasivo. Conscientes de la estrecha conexión entre todos los seres, los practicantes del budismo albergan de manera natural una mayor preocupación por los demás, y deciden actuar para contribuir al bien de las personas. De tal manera, los bodhisattvas son individuos comprometidos con la sociedad y con un mundo mejor. Esta es la razón por la que los miembros de la SGI del mundo entero se esfuerzan cotidianamente para realizar aportes en todos los ámbitos que los rodean, ya sea en la familia, en el trabajo o en la comunidad.

[Nota: Adaptación de un artículo publicado en la revista SGI Quarterly, enero 1998.]

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