El significado del trabajo

 

[Extracto de “¿Cuál es el significado del trabajo?”, perteneciente a la serie “Conversaciones sobre la juventud: Para los protagonistas del siglo XXI”, publicado el 11 de diciembre de 1996, en el Koko Shimpo, periódico de la División de Estudiantes de Segunda Enseñanza Superior de la Soka Gakkai.]

"Todos tenemos una misión única e irrepetible, que sólo nosotros podemos cumplir. Pero esto no significa que nos quedemos de brazos cruzados esperando a que alguien venga y nos diga cuál es. Por el contrario, la misión es algo que uno debe descubrir por sí mismo. En principio, las piedras preciosas yacen bajo tierra. Si nadie hace el esfuerzo de extraerlas, quedarán eternamente ocultas bajo las capas de roca. Pero vayamos más lejos aún. Tampoco basta con extraerlas, pues para que valgan de verdad deben ser pulidas y talladas con esmero."

"El ser humano debe esforzarse constantemente para extraer el tesoro que yace en su vida; vivir es dedicar toda la existencia a pulir esa joya interior. Muchas personas que no han sido precisamente brillantes en las aulas, suelen revelar una aptitud especial con el transcurso de los años, a medida que van adquiriendo experiencia en las situaciones concretas de la vida. Por eso diría yo que conseguir un trabajo es apenas el punto de partida para el descubrimiento de su verdadera capacidad. No es, de ninguna manera, la meta final de la existencia. Por favor, ¡no se impacienten! Sigan escalando la montaña de la vida sin prisa pero sin pausa, a paso firme, pero sin pensar nunca en dar marcha atrás. (…) Cuando uno toma una decisión, no puede andar con medias tintas; no se puede ser tibio con los propios deseos. Porque, si realmente se han empeñado con toda pasión y energía, no tendrán nada que reprocharse a sí mismos, ni siquiera si fracasan en el primer intento. Y, si triunfan, el sabor del éxito será totalmente mérito de ustedes y de su arduo trabajo. De todas formas, sea cual fuere el resultado, cuando hay esfuerzo sincero se abre por sí solo el camino hacia la próxima meta... Y, para aquellos que todavía no han podido decidir su ocupación, mi consejo es que concentren todas sus energías en las tareas y asuntos que tienen en este momento por delante. Hagan daimoku con seriedad y consulten con las personas de su confianza; si siguen indagando fervientemente, verán cómo se aclara el panorama de ‘ese futuro’, justo para ustedes..."

"Si vamos a dar crédito a los proverbios, hay uno que dice que todos somos genios en algo. El talento es algo mucho más amplio que la capacidad de escribir bien, de componer música o de brillar en los deportes. Para empezar, digamos que existen muchas clases de talento. Yo conozco personas con una capacidad extraordinaria para hablar; para hacer amigos en cualquier parte; para amenizar un ambiente y hacer que todos se sientan bien... He conocido personas con un don especial para vender, con un sentido del humor fuera de lo común, con una paciencia admirable para cuidar a los enfermos. Hay gente que sabe arreglárselas de un modo increíble con poco dinero; otros tienen una puntualidad infalible. Y, si vamos más lejos, todos conocemos personas que sobresalen por su paciencia a toda prueba, por su tremenda bondad, por su optimismo infinito. Hay gente absolutamente confiable, que nunca defrauda a los demás... Algunas personas siempre están dispuestas a encarar nuevos desafíos, con un entusiasmo contagioso; otros tienen un admirable grado de compromiso con la causa de la paz; hay gente que, con su sola presencia, hace sentir feliz al resto... A fin de cuentas, el cerezo no puede ser sino cerezo; el ciruelo, sólo ciruelo; y lo mismo cabe decir del melocotón y del albaricoque, tal como señala el Daishonin en sus escritos. Lo importante es que hagan florecer plenamente la flor de su propia vida, de la manera que les resulte más auténtica, sin dejar de ser fieles a sí mismos. (…) El segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, solía decir: ‘Un joven necesita tenacidad, para comprometerse con sus sueños; tenacidad, para llegar a ser el mejor en el campo donde elija desarrollarse’. Tenía mucha razón... La tenacidad y la ‘obstinación en el avance’ son lo que determina todas las cosas. El esfuerzo complaciente y mediocre nunca podrá hacer brillar el tesoro que uno lleva adentro."

"Por lo tanto, ¿qué es lo más importante? Tener fortaleza interior y sabiduría. ¿Para qué? Para poder aprender de cada situación, para desarrollar nuestros propios recursos de subsistencia, para mirar lo esencial y no lo superficial, para explorar las profundidades de nuestra propia capacidad. Y, además, hay otra cosa muy importante: ser insustituibles en nuestro lugar de trabajo."

"[N]o todos tienen la fortuna de encontrar el trabajo ideal desde un principio."

"El segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, se refirió, en una ocasión, a los criterios para ir en busca de empleo. En su análisis, se basó en la teoría del valor, expuesta por el maestro Makiguchi, fundador de nuestra organización."

"El primer presidente de la Soka Gakkai, Tsunesaburo Makiguchi, enseñó que había tres clases de valores: la belleza, el beneficio y el bien. Si aplicamos este pensamiento a la profesión, el equivalente a la ‘belleza’ sería el placer de hallar un trabajo que responda a nuestro agrado. El ‘beneficio’ correspondería a tener un empleo bien pago, que nos permita un buen pasar económico; el ‘bien’ sería conseguir un trabajo que nos permitiera servir a la comunidad y los demás. En una palabra, según el presidente Toda, ‘el ideal de cualquier persona es conseguir un trabajo que le brinde placer (belleza), que le dé rédito (beneficio) y que sea provechoso a la comunidad (bien)’."

"Pero, lamentablemente son muy pocos los que encuentran el ‘trabajo perfecto’ desde el primer momento. Por ejemplo, sé de gente que ama su trabajo, pero no consigue llegar a fin de mes con lo que gana; hay otros que tienen un sueldo excelente pero reconocen que su trabajo es odioso. Es uno de los aspectos de la vida real. A veces sucede otra cosa: alguien descubre que la carrera que emprendió y con la que tanto había soñado no tiene nada que ver con uno... Pero el señor Toda siempre insistía en lo mismo: lo importante es llegar a ser imprescindibles en el lugar donde nos toque trabajar. Él siempre nos exhortaba a ser los mejores en nuestro empleo; eso era lo que nos mandaba hacer cuando nos sorprendía quejándonos de que la realidad no coincidía con nuestras aspiraciones... Porque esta actitud es la que abre puertas para entrar en otra etapa de la vida, pero aunque las etapas cambien, en todas ellas uno tiene que poner lo mejor de sí mismo y esforzarse al máximo. Es así... Esta continuidad de empeño y esmero, de consagración total, va allanando el camino hacia el trabajo ideal, ése que reúne todas las condiciones para crear valor: el que nos da placer, el que nos brinda seguridad económica y el que sirve para contribuir a la comunidad. Nos aseguraba que, llegado ese momento, cuando volviéramos la mirada hacia atrás, descubriríamos que el ‘entrenamiento’ penoso del pasado se convirtió en capacidad para hacer mejor el trabajo actual. De modo que nada es en vano...  Y esto es posible gracias al beneficio inmenso que brinda la Ley Mística."

"A un árbol no le lleva dos días alcanzar su plena estatura y robustez. De la misma manera, la gente que pudo triunfar en la vida no llegó hasta ese lugar en un par de años. Este principio se aplica a todas las cosas. Muchas veces se habla de la importancia de ‘lograr la excelencia’. ¿Qué quiere decir esto? Ser alguien capaz de merecer la confianza de los demás, ser alguien que irradia luz y brillo allí donde esté. Puede que, al principio, el trabajo no les agrade. Pero cuando pongan en él toda su seriedad y capacidad, cuando en ese trabajo palpite algo de ustedes, sentirán que han llegado a amar lo que hacen. Un refrán asegura: ‘Lo que se hace con gusto se hace bien’. Cuando consigan amar su trabajo, abrirán una tremenda vía para que se exprese su capacidad. Entonces, véanlo así: una vez que estén marchando por el camino elegido, nunca se desanimen, nunca pierdan la esperanza; así, tampoco se arrepentirán nunca de la elección que han hecho."

"Alguien observó también que el objeto de todo trabajo debería brindar felicidad a los demás. La vida se revela como algo significativo cuando sentimos que alguien nos necesita."

"N]o hay alegría tan grande como trabajar con sabiduría y confianza, allí donde nos toque estar, como personas valiosas y queridas en el lugar de trabajo; no hay nada tan dichoso como dar lo mejor para mantener a la familia dignamente y vivir de un modo que nos haga sentir orgullosos. Quien puede actuar así es el verdadero triunfador, y no otro."

"El hecho de consagrarse a la causa humanística manteniendo en alto los ideales del budismo y de los derechos humanos, con la firme decisión de trabajar por la felicidad y el bienestar del pueblo, constituye realmente una aspiración noble. Pero de ninguna manera puede contribuir uno a la paz si no tiene una profesión que le permita canalizar estos ideales. Por supuesto, me gustaría que muchos trabajasen en las Naciones Unidas o aspirasen a ser integrantes de algún cuerpo de voluntariado para colaborar con los países del exterior. Pero, por otro lado, hay muchas personas que están efectuando tremendas contribuciones a la paz a través de su simple trabajo cotidiano, realizado seriamente y a conciencia."

"Mi sincero deseo para ustedes es que cumplan la misión que les corresponda a ustedes, poniendo lo mejor de sí mismos, en cualquier esfera de la sociedad. ‘Actividad’ es otra manera de decir ‘felicidad’. ¡Qué importante es que puedan desplegar su inmensa capacidad a sus anchas y sin restricciones, que vivan irradiando su profundo esplendor humano! Aquí yace el significado de ‘vivir’ en el verdadero sentido de la palabra."

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