28 de Abril:

Día del establecimiento del budismo de Nichiren


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El 28 de abril de 1253 es considerada la fecha en que se estableció el budismo de Nichiren.

Se trata del día en que el sacerdote japonés Nichiren Daishonin (1222-1282) proclamó públicamente por primera vez la oración "Nam-myoho-renge-kyo" (Consagración al Sutra del loto de la Ley prodigiosa), en el templo Seicho-ji, situado en la actual prefectura de Chiba.

Cuando el Daishonin estableció la enseñanza en 1253, este tenía treinta y dos años de edad. Había estudiado minuciosamente las escrituras budistas durante muchos años y había llegado a la conclusión de que el Sutra del loto era el vehículo que conducía directamente a la Budeidad, es decir, que permitía que todas las personas pudiesen manifestar la iluminación en esta existencia. Fue en esa misma época, en la que adoptó el nombre de Nichiren (literalmente, "loto" y "sol"), que representa el logro de la Budeidad.

En una ocasión, el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, expresó: "Nam-myoho-renge-kyo es el sonido que despierta la naturaleza de buda de todos los seres humanos. Se trata de una extraordinaria enseñanza que infunde esperanza suprema. Nichiren proclamó esta enseñanza por primera vez en los recintos de su maestro Dozen-bo, en el templo Seicho-ji, aproximadamente al medio día. Estaba motivado por una intensa gratitud hacia Dozen-bo, a quien deseaba guiar hacia el camino verdadero, y decidió exponer su enseñanza por primera vez en el lugar en donde había iniciado sus estudios del budismo cuando era niño. (…) Consecutivamente, cambió el nombre de Zesho-bo Rencho, que había adoptado al ordenarse como sacerdote, por el de Nichiren, representado con los caracteres chinos de 'sol' y 'loto'. El sol ilumina el mundo y el loto brinda prístinas flores en el fango en el que crece".

Al proclamar la enseñanza del Nam-myoho-renge-kyo, Nichiren sabía que enfrentaría una severa oposición, debido a que, por aquel entonces, estaba extendida la práctica del Nembutsu; dicha creencia, basada en el culto a la Tierra Pura, alentaba a sus fieles a esperar el renacimiento en una tierra paradisíaca y distante después de la muerte, generando por consecuencia un sentimiento de apatía e impotencia para cambiar las circunstancias en que se vivía. La declaración de Nichiren, de que todas las personas podían manifestar la naturaleza de buda en sus existencias presentes, mediante la práctica del Sutra del loto, y de que todos poseían un potencial ilimitado inherente, contrariaba por tanto la idiosincrasia de la época.

Nichiren señala: "Al comienzo, cuando yo era el único que entonaba el daimoku [Nam-myoho-renge-kyo], aquellos que me veían, me escuchaban o se encontraban conmigo optaban por cubrirse los oídos, me lanzaban miradas furibundas, crispaban los labios, cerraban los puños y apretaban los dientes". (Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio, Soka Gakkai, 2008, pág. 1051.) Efectivamente, desde el mismo día en que declaró la enseñanza, empezó a ser amenazado y atacado. Sin embargo, Nichiren no escatimó su vida para transmitir la enseñanza verdadera. Fue exiliado dos veces y estuvo a punto de ser asesinado en varias ocasiones. A pesar de todo eso, Nichiren vivió hasta los sesentaiún años de edad y murió pacíficamente.

El budismo de Nichiren basado en el respeto a la santidad de la vida constituye el pilar filosófico de los esfuerzos emprendidos por los tres primeros presidente de la Soka Gakkai, y de las actividades por la paz y el humanismo impulsadas por los miembros de la SGI en el orbe entero.

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