12 de Octubre: Día de la inscripción del Gohonzon


El 12 de octubre de 1279, Nichiren inscribió el Dai-Gohonzon u objeto de devoción para toda la humanidad. Los miembros de la SGI que practican el budismo de Nichiren recitan diariamente la frase Nam-myoho-renge-kyo y fracciones del Sutra del loto ante el Gohonzon que colocan en sus hogares.

El Gohonzon, que tiene la forma de un pergamino o mandala, es la representación física de la ley eterna y universal del Nam-myoho-renge-kyo, que constituye la esencia del Sutra del loto. Nichiren inscribió el Gohonzon con el propósito de poner a disposición de la humanidad el medio para lograr el estado de suprema felicidad o Budeidad. El Sutra del loto expone que el estado de Budeidad existe potencialmente en cada persona. El Gohonzon simboliza la Ceremonia en el Aire descrita en el Sutra del loto, mediante el cual se explica que todo ser humano puede manifestar las virtudes de un buda, mientras posee las cualidades de su “yo inferior” dominado por las tendencias de la animalidad, la ira y el hambre.

Nichiren describe el Gohonzon de la siguiente manera: “[L]os cinco caracteres del título del Sutra del loto aparecen suspendidos en el centro, mientras que los cuatro reyes celestiales se muestran sentados en las cuatro esquinas de la Torre de los Tesoros. Shakyamuni, Muchos Tesoros y los cuatro adalides de los Bodhisattvas de la Tierra están alineados uno al lado del otro en la parte superior. (…) Sin excepción, todos estos budas, bodhisattvas, grandes venerables y, en general, los diversos seres de los dos mundos y de los ocho grupos que aparecen en el capítulo 'Introducción' del Sutra del loto, habitan este Gohonzon. Iluminados por la luz de los cinco ideogramas de la Ley Mística, despliegan los dignos atributos que poseen en forma intrínseca. Este es el objeto de devoción”. (NICHIREN: Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio, Soka Gakkai, 2008, pág. 872-873.)

Nichiren declaró públicamente por primera vez la enseñanza de Nan-myoho-renge-kyo en 1253. Posteriormente, Nichiren y sus discípulos sufrieron la persecución de las autoridades gubernamentales de su época que se agudizó con el aumento de devotos. Las autoridades arrestaron a veinte campesinos para obligarlos a abandonar las enseñanzas expuestas por Nichiren, y decapitaron a tres de ellos por negarse a hacerlo. Al ser testigo de la fe sincera y valiente que demostraron los creyentes laicos ante el injusto incidente –conocido como la Persecución de Atsuhara—, Nichiren decidió inscribir el Gohonzon. De esa manera, Nichiren comenzó a inscribir el Gohonzon para sus seguidores de manera individual. En una ocasión escribió: “Yo, Nichiren, he inscrito mi vida en tinta sumi; por eso, crea en el Gohonzon con todo su corazón. La voluntad del Buda es el Sutra del loto, pero el alma de Nichiren no es otra cosa que Nam-myoho-renge-kyo”. (NICHIREN: Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio, Soka Gakkai, 2008, pág. 433.)

Nichiren declaró que la esencia de la enseñanza del budismo está contenida en la frase “Nam-myoho-renge-kyo”. El Gohonzon no es una suerte de objeto con poderes mágicos o místicos, sino la expresión del anhelo por la felicidad del género humano. Este ideal puede ser logrado mediante el empeño de cada persona en la entonación del Nam-myoho-renge-kyo con la fe en el Gohonzon.

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