Unidad del sujeto y el entorno

La “unidad del sujeto y el entorno” es otro de los conceptos básicos del budismo, denominado en japonés esho funi. Describe la relación de inseparabilidad que existe entre el ser humano y su medio.

El efecto del karma sobre la persona, tanto bueno como malo, se manifiesta en tanto en la propia vida del individuo como en su entorno. De manera inevitable, la vida depara a la persona circunstancias que reflejan su condición vital interior, es decir, en la familia, en el lugar de trabajo, en la sociedad, etcétera. La condición de vida, dentro de la gama de los Diez Mundos, que manifiesta una persona se refleja en su entorno. De acuerdo a ello, un individuo que se encuentra en el estado de Éxtasis siente que la situación en que se encuentra es fuente de extraordinaria dicha, mientras que el que se encuentra en el estado de Animalidad percibirá en una selva donde reina la ley del más fuerte, a pesar de que se encuentre en las mismas condiciones.

De acuerdo a esta perspectiva, el impacto que ocurre en la vida de una persona no se limita e generar cambios en su propia vida, sino que es causa de cambios en la familia, la comunidad, la nación y todo el género humano.

Sin importar quien sea la persona o en qué circunstancias se encuentre, el individuo puede hacer surgir su Budeidad inherente a través de la práctica del budismo, y transformar su entorno en la tierra del Buda.

Nichiren escribe: “[S]i el corazón de las personas es impuro, su tierra también lo es, pero [que] si su corazón es puro, igualmente puro es el sitio en que viven. No existen, en sí mismas, una tierra pura y otra impura; la diferencia sólo reside en el bien y el mal que hay en nuestro interior”. (NICHIREN; Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio, Soka Gakkai, 2008 pág. 4.)

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