Carta Orgánica de la SGI

Preámbulo

Nosotros, quienes representamos a las organizaciones que constituyen la Soka Gakkai Internacional (en adelante, la "SGI"), abrazamos el propósito y la misión fundamental de contribuir a la paz, la cultura y la educación basados en la filosofía y en los ideales del budismo de Nichiren Daishonin.

Reconocemos que, en ningún otro momento de la historia, la humanidad se había visto tan oscilante entre la guerra y la paz, la discriminación y la igualdad, la pobreza y la abundancia, como lo estuvo en el siglo XX; que el desarrollo de la tecnología y de la industria militar, ejemplificada en las armas nucleares, ha creado una situación en que la supervivencia misma de la especie humana resulta incierta; que la realidad de la injusta discriminación étnica y religiosa da lugar a un ciclo de conflictos interminable; que el egoísmo y la intemperancia de la humanidad ha engendrado problemas a nivel global, como la degradación del entorno natural y la ampliación de la brecha entre las naciones desarrolladas y los países en vías de desarrollo, con graves repercusiones para el futuro de la humanidad.

Tenemos la convicción de que el budismo de Nichiren Daishonin es una filosofía que parte del respeto por la dignidad suprema de la vida y de una misericordia abarcadora; permite a las personas cultivar y hacer surgir su sabiduría inherente, y nutrir la creatividad del espíritu humano para superar las dificultades y las crisis que enfrenta la humanidad, y hacer posible una sociedad de paz y coexistencia armoniosa.

Por lo tanto, nosotros, quienes representamos a las organizaciones que constituyen la SGI, decididos a enarbolar la bandera de la ciudadanía mundial, el espíritu de tolerancia y el respeto por los derechos humanos basados en el humanismo budista, y a resolver los problemas globales que enfrenta la humanidad mediante el diálogo y las acciones concretas basadas en un compromiso inquebrantable con la no violencia, por el presente adoptamos esta carta orgánica y declaramos los siguientes propósitos y principios:

Propósitos y principios

  1. La SGI contribuirá a la paz, la cultura y la educación en bien de la felicidad y el bienestar de toda la humanidad basada en el budismo, que respeta la dignidad de la vida humana.
  2. La SGI, apoyada en el ideal de la ciudadanía del mundo, protegerá los derechos fundamentales del hombre sin establecer discriminación alguna.
  3. La SGI respetará y protegerá la libertad de culto y de expresión religiosa.
  4. La SGI promoverá la comprensión del budismo de Nichiren Daishonin propiciando el intercambio entre las personas, para contribuir así a la felicidad de cada ser humano.
  5. La SGI, a través de las organizaciones que la constituyen, alentará a sus miembros a ser buenos ciudadanos y a contribuir con la prosperidad de la sociedad.
  6. La SGI respetará la independencia y la autonomía de sus organizaciones afiliadas de acuerdo con las condiciones que prevalecen en cada país.
  7. Sobre la base del espíritu de tolerancia que caracteriza al budismo, la SGI respetará a las demás religiones, dialogará con ellas y buscará su cooperación para resolver los problemas fundamentales que afectan a toda la humanidad.
  8. La SGI respetará la diversidad de las culturas y promoverá su intercambio, creando así una comunidad internacional de mutuo entendimiento y armonía.
  9. La SGI promoverá la protección de la naturaleza y del medio ambiente teniendo como base la idea sostenida por el budismo sobre la coexistencia simbiótica.
  10. La SGI contribuirá con la educación en lo que concierne a la búsqueda de la verdad, así como con el progreso del saber, para brindar a todas las personas la posibilidad de desarrollarse y disfrutar de una vida satisfactoria y feliz.

[La Carta Orgánica de la SGI fue adoptada por su consejo directivo el 16 de octubre de 1995.]

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